El nuevo Gran Arquitecto (o la otra Antorcha)

Por Daniel Romo Vega

Lo que hizo Instagis en estos dos años de campaña fue entregarnos audiencias segmentadas para Facebook, para que nosotros pudiésemos incluir o excluir audiencias y ejecutar inversiones en esa plataforma. Gente más de derecha, gente más de izquierda o, por ejemplo, gente que le gusta Sebastián Piñera o el deporte, con esa información puedes gestionar distintos planes de inversión“. (Pablo Matamoros a CIPER)

¿Se imaginan que exista en manos de personas que no conocemos un mapa georreferenciado con la información respecto a sus inclinaciones políticas, concentraciones de delitos, sus gustos musicales, comidas y lugares que frecuenta?

O peor aún, ¿logra vislumbrar la idea de que hay un grupo de personas que han pagado con fondos de todos los chilenos por dicha información?

Puedo decir sin temor a equivocarme que en las páginas de opinión escritas en diversos medios uno tiende a perderse. Se pueden encontrar verdaderos análisis y también teorías conspiranoicas muy perfectas para ser reales. ¿Dónde buscar entonces? Porque había algo que no me cuadraba. ¿Cómo llegó un empresario multimillonario a sensibilizar con los electores de una forma tan integral?¿Acaso fue debido al mejor “puerta a puerta” de la historia? Desde luego que no. ¿La calidad de sus colaboradores? Tampoco, si nos ponemos a revisar las vocerías rotatorias indefinidas durante su campaña, especialmente al final de ésta. Y cuando supe la noticia de Donald Trump y Cambridge Analytica tuve el pálpito. Y efectivamente, aquello que estaba pasando en Estados Unidos había ocurrido también en Chile, pero a un nivel tan sutil que los medios de comunicación ni siquiera hicieron eco de la noticia. Típico de la propaganda utilizada que vamos a analizar después.

¿Qué es Instagis?

¿Alguien tiene la sospecha de lo que es Instagis? Lo resumiré en pocas frases: es un programa desarrollado con el fin de cruzar bases de datos (RUT y domicilio) con la información de nuestras redes sociales, ya sean sus patrones de comportamiento, consumo y preferencias políticas. También, como otra de sus aplicaciones ofrecidas, es capaz de confeccionar mapas georreferenciados respecto a concentraciones de delitos. Dicho de otra forma, todo lo referente a Seguridad Ciudadana y trabajo comunitario.

Algunos de los clientes actuales de Instagis son:

  • Alrededor de 15 municipios
  • Servel (Servicio Electoral)
  • Sistema de Compras Públicas
  • Senda (Servicio Nacional de Prevención de Drogas y Alcoholismo)
  • Apoyo en el Congreso Nacional a través de los diputados Gonzalo Fuenzalida y José Manuel “Rojo” Edwards
  • Chile Vamos

Esta última parte es la que nos convoca ahora. Porque la polvareda que ha levantado el escándalo de Cambridge Analytica con la campaña de Donald Trump en Estados Unidos ha hecho deshacerse en explicaciones a Mark Zuckerberg en el Capitolio. Incluso ha movilizado a Trump a desviar la atención con los misiles contra Siria y Rusia. Muy astuto…

No voy a justificar los mecanismos usados por Trump en su campaña, pues de verdad son deleznables y representan lo peor que puede representar una seudo-democracia como la que tienen en Estados Unidos, pero paralelizando este episodio con el de Chile aparece la diferencia. Y es tan simple como entender que al menos Donald Trump lo hizo con fondos propios. Personales. De su bolsillo. Acá les voy a mostrar la historia de un candidato -y su coalición- que hicieron exactamente la misma estrategia de la derecha norteamericana, pero con dineros del Fisco. Legalmente justo, pero moralmente muy dudoso.

Cronología

Instagis fue creada en Enero del 2013. La empresa tiene dos sedes (San Francisco, EEUU y Santiago de Chile) que obedecen las directrices de su casa matriz que se ubica en Delaware. Pero, como todo nuevo emprendimiento debe crecer, solicitó una poderosa inyección de capitales para financiar sus estrategias de negocio. Lo logró a través de Corfo en Mayo del 2013 (durante la primera administración de Piñera y poco después de la estrepitosa caída de la candidatura de Laurence Golborne por el escándalo de Cencosud y su sociedad de inversiones en la Islas Vírgenes) ya que se le abre una línea de crédito por UF 306.000 (algo así como $7.020 millones) de los que en Diciembre del 2015 (poco antes de estallar el escándalo del Caso UDI-Caval) se cancelan $1.396 millones de pesos a la empresa Genesis Ventures, la cual era la controladora en ese momento de la sede chilena de Instagis. Casi lo olvido, uno de los directores del consorcio Genesis Partners fue Pablo Wagner, quien se desempeñó desde el 2013 hasta el 2014, cuando debió renunciar debido al escándalo del litio y el escabroso tema de las boletas falsas.

Por otro lado, la empresa Instagis, Inc. reside en Delaware, considerado un verdadero paraíso fiscal en materia de productos y bienes intangibles. Sin embargo, cuando la Corfo decide aprobar la línea de crédito para Instagis condiciona específicamente que “las sociedades extranjeras en que invierta el fondo, directa o indirectamente, no podrán estar domiciliadas ni ser residentes de países o territorios que sean considerados como paraísos fiscales o regímenes potencialmente nocivos”. Vale decir, el hecho de que una empresa resida en Delaware, paraíso fiscal para las empresas de software, vulnera abiertamente este contrato. Es claro que a la Corfo siempre le van a mostrar la oficina en Santiago y eso sirve de pantalla para la entrega de fondos. El fundamental problema es que el capital de Instagis pasó de 5 a 708 millones de pesos en Noviembre del 2015, recapitalizando su patrimonio en 1.410 millones en Mayo del 2016. En ambas operaciones estuvo la empresa matriz radicada en Delaware.

A estas alturas, queda la impresión de que durante el gobierno de Sebastián Piñera se tomó la decisión de financiar a Instagis de forma presurosa, previendo la caída del gobierno de la derecha de acuerdo a las encuestas que lideraba la entonces candidata Michelle Bachelet en las elecciones de 2013, con la Alianza por Chile de entonces zozobrando en los mares de los conflictos de interés y sin pasar aún por el naufragio total que vendría posteriormente con Pablo Longueira traspasando su “Centro Social” a Evelyn Matthei. El gobierno de entonces movió ficha para poner a resguardo el regreso a La Moneda a través del fomento e implementación de un programa que pudiera ayudar a tales efectos, ya que no alcanzaría a estar terminado para esa campaña. Esta es la primera pista.

La segunda pista es la forma en que los empresarios operan desde que Chile es Chile: solicitar las herramientas de capitalización para sus empresas al Estado, a través de Corfo o el Fosis, etc.. Pero a la hora de las ganancias es fundamentalmente poco lo que retornan a través de impuestos; en algunos casos, tal vez sea nunca (recordemos el episodio de las empresas zombies donde el mismo Sebastián Piñera aparece involucrado). Viendo esto, me hace sentido pensar que fue el mismo Piñera quien ordenó agilizar los recursos para Instagis.

Pero, como todo nuevo programa debe tener una implementación y marcha blanca, los usuarios de Instagis encontraron una excelente oportunidad para hacerlo, y eso es lo que veremos a continuación.

Implementación

Instagis es la más poderosa arma de campaña política utilizada hasta ahora en alguna campaña política. No hace otra cosa que analizar patrones de comportamiento, datos de consumo y preferencias políticas que nosotros mismos publicamos en Redes Sociales (ya sea Facebook, Twitter o Instagram) a través de un robot interno y con ello se logra un mapa georreferenciado con información respecto a los posibles votantes y sus preferencias políticas, clasificándolos en: Adherentes, Detractores e Indecisos. Con eso se sabe qué puertas se deben tocar y cuáles pueden ser los más efectivos mensajes a través de Redes Sociales. Escenario soñado para cualquier empresario o emprendedor a la hora de sus estrategias de búsqueda de clientes. ¿Se da cuenta que los votantes son tratados como clientes y no como ciudadanos? Ahí tiene la tercera pista.

Chile Vamos (o lo que queda de la entonces disuelta Alianza por Chile) se benefició de esta poderosa herramienta. No por nada recalco que en Mayo del 2013 se aprobaron los fondos a Instagis, y eso fue en el primer gobierno de Sebastián Piñera. El hecho está en que Renovación Nacional utilizó el programa Instagis para las elecciones municipales del 2016 (específicamente a partir de Septiembre) tras el contrato que Mario Desbordes (presidente de RN en ese entonces) firma con la empresa. El valor fue declarado “preferencial”, o sea les hicieron precio: $18 millones. Pero el condicionante puesto por la empresa es realmente sorprendente, y es que “la empresa puede conservar los datos y resultados, para comercialización sin restricción para los fines que estime conveniente”. Acá la pregunta es obvia, ¿en qué momento un partido político se atribuye la libertad de dar luz verde a la manipulación de datos personales sin el consentimiento de sus dueños? Recordemos que la Ley 19.628 “sobre protección de la vida privada” regula estas actividades. Dicho de otra forma, cuando se promulgó en 1999 se hizo orientando su espíritu más a regular el tráfico de datos que a proteger los derechos fundamentales de las personas, tal como es la privacidad de sus datos. De ese vacío legal -generado, obviamente, por el persistente lobby en torno a esta ley- se aprovecha el programa y sus clientes (ya que ellos deben proporcionar las correspondientes bases de datos), aun cuando la tendencia política es un dato que se considera sensible y debiesen ser los tribunales los encargados de resolver en estos casos.

Pero nadie reclama, simplemente porque el software fue implementado sin el aviso de nadie. De hecho ya veremos que son los mismos alcaldes, concejales y parlamentarios de Chile Vamos los que facilitaron las bases de datos para cruzar información. Y no debemos olvidar que estos $18 millones son rendidos al Servel a través de la Ley de Elecciones. Les salió gratis.

La verdad sea dicha, las estrategias que se basan en Instagis son extraordinariamente efectivas: 8 de 10 candidatos a alcaldes o concejales que lo utilizaron fueron vencedores, transformando a Renovación Nacional en el partido más votado en aquella jornada eleccionaria. De los 8 candidatos que ganaron utilizando el software son 4 de la UDI (Joaquín Lavín en Las Condes, Cathy Barriga en Maipú, José Manuel Palacios en La Reina y Cristóbal Lira en Lo Barnechea) y 4 de Renovación Nacional (Mario Desbordes, Felipe Alessandri en Santiago, Raúl Torrealba en Vitacura y Felipe Guevara en Lo Barnechea).

Salvo honrosas excepciones, es sorprendente que se haya utilizado Instagis para posicionar un candidato a través del cruce de información y no del cruce de ideas. De hecho ellos mismos participaron en muy pocos debates como una forma de protección de su candidatura y también para evitar el cambio significativo del mapa georreferencial. Un paso en falso y todo el trabajo se perdería. A estas alturas de la gestión de los mencionados alcaldes y concejales, juzgue usted el estado actual esas comunas. Si analizamos el tema más “científico” del asunto, podemos ver que en Chile Vamos hicieron un trabajo de cotejo entre los “caciques” como Lavín, Torrealba o Guevara, y los “novatos” como Barriga o Alessandri. Pero todos ellos fueron asesorados por el programa siendo candidatos en las comunas emblemáticas que se querían asegurar y, en algunos casos, recuperar.

Presentación en Sociedad

Ante el demoledor resultado de Instagis en las Parlamentarias, era evidente que sería utilizado en serio en la candidatura de Sebastián Piñera, el verdadero objetivo por el cual había sido diseñado. De hecho está el registro en su gasto electoral de $20 millones (se había terminado la oferta que aprovechó Mario Desbordes en RN). Instagis fue el principal insumo para el desarrollo de distintas estrategias post primarias en el comando.

Tal como lo he mencionado, se clasificó a los votantes en tres grupos definidos: piñeristas, indecisos y perdidos. A ellos se les enviaba mensajes para reforzar, inclinar o dar vuelta su postura ante las elecciones (y, en no pocos casos, hacer todo lo posible para dar de baja las cuentas que hacen contrapropaganda a la campaña). Y los mapas de georreferenciación fueron destinados a elaborar los barridos masivos de barrios en extenuantes sesiones de 150 “puerta a puerta” diarios. ¿El resultado? Piñera aseguró sus votos, movilizó nuevos votantes (se estiman en 350 mil) y, por si fuera poco, sustrajo votantes de la DC.

Para que nadie tenga dudas respecto a la forma en que opera Instagis, es que el 5 de Septiembre de 2016, junto con la firma del contrato de servicios del programa, es que Mario Desbordes contrata los servicios de Pablo Matamoros (¿lo recuerdan? El mismo que se propuso bajar cuentas orientadas a la izquierda durante la campaña entre las primarias y primera vuelta de Sebastián Piñera), el cual, a su vez, es socio de Magdalena Piñera en la empresa de marketing digital AMNA. Matamoros fue el Encargado Digital para la campaña de Sebastián Piñera en 2009 y Asesor Digital de La Moneda durante su primer mandato.

La labor de Matamoros fue relativamente sencilla: tomó los datos de Instagis y los cruzó con los de Facebook y Google. Con ese cruce de información pudo redactar el mensaje apropiado para los 3 grupos ya mencionados para generar la estrategia necesaria para que el candidato de Chile Vamos ganara en primera y segunda vuelta de la Elecciones del año pasado. A raíz del aplastante triunfo de Piñera, Matamoros fue ungido como “el arquitecto de la campaña ganadora de Chile”.

Y es acá donde me detengo en analizar este punto: todos recordamos que el mismo comando de Sebastián Piñera había contratado 500 mil cuentas bots para su campaña para navegar por Twitter. ¿Qué función cumplían? Simplemente dejar muy en claro las preferencias de la cuentas reales para encasillarlas en los tres grupos definidos. Y por cierto (recalco esto) bajar las cuentas disidentes a sus fines. No voy a nombrar las cuentas para no dar ideas de sesgo, pero todos fuimos testigos de la campaña sucia hecha por la derecha en esos tiempos, tanto de Matamoros como de Magdalena Piñera.

Seguridad ¿ciudadana?

La última parte del reportaje parecía poco interesante, pero sin dudas me había equivocado. De hecho fue la causante que no lanzara esta columna antes, ya que la evidencia que arroja es demasiado aplastante y, por cierto, cierra la verdadera razón de la fama de Instagis y lo que se pretende hacer más adelante.

Ya he señalado que Instagis también elabora programas para la gestión de Seguridad Ciudadana. ¿Qué comunas utilizan esta parte de la plataforma? Las Condes, Santiago, Providencia, Maipú y Lo Barnechea. Curiosamente, las comunas “emblemáticas” a la hora de las elecciones. Este es un hecho no menor ya que concentra la mayor cantidad de electores habituales. Sumando la comuna de Puente Alto, cuyo cacique es Manuel José Ossandón, y La Florida, a cargo de Rodolfo Cartes (activo colaborador de Sebastián Piñera aunque hoy su gestión a la cabeza del municipio está siendo severamente cuestionada) tenemos que juntan màs del 50% de los electores de la Región Metropolitana. Esto es algo no menor si consideramos los grandes esfuerzos que plantea la contienda electoral de Chile Vamos y la antigua Nueva Mayoría a la hora de llamar a sus votantes en esa zona. Lo que veo a través de esta adquisición es simplemente mantener actualizadas las bases de datos con las que la plataforma “electoral” de Instagis opera.

No nos olvidemos el irrisorio episodio que Sebastián Piñera protagonizó en plena campaña de segunda vuelta por Valparaíso, donde el alcalde es Jorge Sharp (Frente Amplio). Y la razón ahora es sencilla: los datos de Instagis en esa comuna no estaban cargados, por lo que el mapa de georreferenciación estaba mal definido. El trabajo de las redes sociales por sí solo no bastaba, y para asegurar un buen augurio del trabajo Chile Vamos logró cargar los datos de los habitantes de las comunas más fuertes en materia de votantes en Chile.

Para implementar el software, de nuevo la Corfo entrega $35,5 millones para sumar un ingeniero informático. La misión era “crear un modelo de predicción territorial capaz de anticiparse a los acontecimientos delictuales que acontecen diariamente en el territorio”. Su lanzamiento fue hecho en Enero del 2016, a través de la Asociación de Municipalidades. Se lanzó una página web para revisar el mapa georreferenciado resultante del mapa del delito, la que ya está caída, como puede visualizarse.

Para establecer canales de comunicación segmentados con los habitantes de la comuna, Instagis creó una plataforma adicional, Civic Brain, cuya licencia fue adquirida por las municipalidades de Zapallar y Coquimbo, agregadas a las ya mencionadas Providencia, Santiago y Lo Barnechea.

Como consecuencia de todos estos productos, entre 2015 y 2016 Instagis ha vendido cerca de US$ 1 millón por concepto de licencias de sus plataformas y programas, los que ya hemos mencionado.

En resumen, estamos ante la más grande y poderosa herramienta electoral concebida hasta ahora en el mundo. Extraordinariamente efectiva, y de un costo realmente menor si consideramos los aportes de la Corfo (empresa estatal cuyos dineros son los impuestos que pagamos todos los chilenos). La coalición de derecha, durante la época en que fueron gobierno, supo configurar su vuelta al poder para la subsiguiente elección (visualizando el negro panorama de la elecciones de 2013). Junto a la propaganda mediática aplastante realizada durante todo el segundo gobierno de Michelle Bachelet, pudieron poner en marcha Instagis haciendo un test poderoso sobre un número menor de candidatos a alcaldes y concejales antes de ser implementado totalmente en 2016 y 2017 para la candidatura de Sebastián Piñera. La labor de la plataforma, enriquecida con los datos frescos proporcionados por las comunas cuyos alcaldes son de Chile Vamos, fue configurar los mensajes correspondientes a los votantes para sensibilizar y comprometer el voto para Piñera. Estas dos cosas juntas lograron la victoria aplastante de la derecha en Diciembre del 2017.

Cuando un candidato (a un puesto de elección) invierte millones en su campaña, no es un candidato, es un empresario. Sólo pensará en sacar lucro, y en lo que menos pensará… será en la gente.” (Carlos Gaviria, abogado, profesor universitario, magistrado y político colombiano).

Ahora esta cita me hace mucho sentido. Y si ha llegado a esta parte de la columna, le agradezco por darme la oportunidad de contarle esto. Porque al fin sabemos dónde estaba el eslabón perdido del triunfo de Sebastián Piñera. Es el fin de las elecciones clásicas, y prácticamente el final de los verdaderos debates en los que la gente debate y se da cuenta de la verdad. Ahora el globo de la mentira se seguirá inflando hasta que reviente. Los que saben la verdad, serán los que seguirán resistiendo. Y es el deber nuestro impedir que el globo siga creciendo a este lado de la república. La república que forjará el futuro libre, independiente, desprovisto de miedos y rencores hacia el mejor futuro.

Hasta la siguiente columna…

NOTA. Puede ver acá el reportaje original de CIPER Chile, realizado el 3 de Enero del 2018.

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