Im-Presionante (para que nunca más en Chile…)

Por Daniel Romo Vega

Es impresionismo lo que para mí es impresionante.

Es impresionante ver el Museo de la Memoria, el lugar donde los chilenos nos unimos en torno a un recuerdo, una imagen, un testimonio, una flor, una lágrima.

Pero para la derecha es impresionismo.

Es impresionante ver el Memorial de Villa Grimaldi, el lugar donde los chilenos nos enteramos de las atrocidades de la Tiranía Militar (sí, señor lector. Es Tiranía, porque a los dictadores de la antigua Roma se les elegía, como en el caso de Piñera que fue elegido por esgrimir una mentira) y sus formas de tortura y desaparición de personas.

Pero para la derecha es impresionismo.

Es impresionante ver el cuartel “Ollagüe” en José Domingo Cañas, lugar donde mataron a Lumi Videla, y de donde sacaron su cuerpo para arrojarlo dentro de la Embajada de Italia. Y al centenar de Detenidos Desaparecidos que aún no encontramos.

Pero para la derecha es impresionismo.

Es impresionante ver el memorial del Cementerio General, donde están inscritos los muertos en la época de la Tiranía Militar, y muchos de ellos aún no han sido hallados ni menos honrados.

Pero para la derecha es impresionismo.

Es impresionante escuchar las comunicaciones del Tirano Pinochet, absolutamente consciente de su supremacía ante los órganos democráticos, junto a sus cómplices Carvajal, Merino, Leigh, Mendoza y tantos otros mandos medios ese fatídico 11 de Septiembre de 1973.

Pero para la derecha es impresionismo.

Es impresionante saber la historia de Carlos Berger, de David Silberman, de Carlos Contreras Maluje, de Víctor Díaz… y de los 1.192 hermanos desaparecidos en Chile, a quienes sus familiares aún no encuentran para enterrarlos, llorarlos y venerarlos.

Pero para la derecha es impresionismo.

Es impresionante conocer los esfuerzos de Fabiola Letelier, Carmen Hertz, Viviana Díaz, Sola Sierra, Alicia Lira. Todas mujeres valientes. Todas mujeres admirables que han perseguidos a los culpables, a los asesinos, a los responsables. Aún cuando la justicia y el estado les dé la espalda.

Pero para la derecha es impresionismo.

Es impresionante saber que en esta Patria hubo mujeres embarazadas que fueron torturadas, vejadas y asesinadas. Y peor aún, desaparecidas. Sólo porque pensaron distinto. Sólo porque no pensaban como aquellos que detentaban el maldito poder.

Pero para la derecha es… impresionismo.

Es impresionante saber que en aquellos negros años teníamos conculcados nuestro derecho a reunirnos, a manifestarnos o a informarnos. Que el Tirano dependiera de un adicto al neoprén que tenía visiones de la Virgen arriba de un cerro en Villa Alemana para acallar los llamados a huelga de la época. Y si eso no resultaba, estaban el Cometa Halley, el culo de la Maripepa Nieto, los escándalos de la Raquel Argandoña o lo que fuera para desviar la atención de la gente.

Pero para la derecha… sigue siendo impresionismo.

Es impresionante saber que en esa época tan oscurantista se simularan enfrentamientos en poblaciones para eliminar a los opositores al régimen. Que sacerdotes obreros como André Jarlán, Miguel Woodward, Joan Alsina, Antonio Llidó (aún desaparecido) y Gerardo Poblete fueran asesinados en la Tiranía Militar, compartiendo la suerte de tantos pobres en Chile.

Pero… adivine, para la derecha sigue siendo impresionismo.

Es impresionante en grado sumo que en Chile la Justicia formal no interviniera en esa época. Y que cuando pudo hacerlo, siempre favoreciera al patrón de turno que era el Tirano. Incluso hoy en día, en memoria de ese personaje tan despreciable y siniestro, sus muchachos están siendo liberados de a poco.

Pero claro, para la derecha es… impresionismo.

Es impresionante saber que un comando de Carabineros secuestrara y degollara a tres profesores (Parada, Guerrero y Nattino), o una patrulla militar quemara a lo bonzo a dos estudiantes (Quintana, Rojas de Negri) u ordenara asesinar en el extranjero a sus opositores más fuertes e influyentes (Prats, Letelier, Leighton) o un grupo de militares mataran en el Estadio Chile a Víctor Jara de 44 balazos.

Pero para la derecha es… impresionismo.

Es impresionante que las Fuerzas de Orden y Seguridad tuvieran órdenes claras y directas de disparar a matar a manifestantes en una protesta en aquellos años tan terribles. O que a los detenidos se les torturara o incomunicara en las comisarías o fiscalías militares hasta que a los fiscales de turno se les ocurriera.

Pero para la derecha es impresionismo.

Es impresionante que mientras escribo esto la sangre me hierve, mi corazón se estrangula en el pecho y el alma se cae al piso por el dolor e impotencia de saber que en este país de gente tan noble hayan personas tan desgraciadas que, para ellos, todo lo que les he contado (que es tan sólo una parte) piensen que es impresionismo.

Eso, para mí… es impresionante.

A ti que estás leyendo esto dondequiera que sea, te propongo algo. Recuerda esa etapa de tu vida, recuerda esas historias que te contaban los viejos, o recuerda ese memorial que viste cuando pasabas por la calle… no se te olvide impresionarte. Porque de esa forma sabrás que la Tiranía no es impresionista. Simplemente es perversa.

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