Materialización del proyecto «Jaula Segura»

Materialización del Proyecto «Jaula Segura»

«…en una sociedad libre en dónde el esclavismo está prohibido, la riqueza más segura consiste en la multitud de pobres laboriosos… Para que la sociedad sea feliz y el pueblo esté contento incluso de su penosa suerte, es necesario que la gran mayoría permanezca tan ignorante como pobre.»

Bernard de Mandeville – La Fábula de las Abejas

“Un país que desmonta la Educación, las Artes o las Culturas, está ya gobernado
por aquellos que sólo tienen algo que perder con la difusión del saber”

Ítalo Calvino

Por Arturo Alejandro Muñoz (@artamumu)

¿Cuántas reformas, reformitas, planes y programitas han llevado a efecto nuestras autoridades del ‘Estado docente’, en materia educacional, desde la última reforma realizada el año 1964 por el gobierno de Eduardo Frei Montalva?

En un rápido –e incompleto– recuento se pueden reconocer cinco reformas en los últimos 20 años, así como una variedad de programas salidos de la chistera del mago de turno en el Mineduc que concluyeron en un fiasco tras otro. Todos esos intentos por ‘mejorar’ la Educación terminaron agenciándoles a los profesores nuevas y voluminosas cargas de trabajo burocrático e inútil, en desmedro efectivo del proceso educacional. La cuestión de fondo es que nuestros gobiernos neoliberales nunca se han apartado de la ficción que hace de la Educación un mercado como otro.

Ahora, en este segundo mandato de Sebastián Piñera, asfixiada por el fracaso de sus últimos intentos ‘reformadores’ –como fue ‘Aula Segura’– la ministra Marcela Cubillos apuesta a provocar una satisfacción en los círculos financieros que ven en la Educación una magnífica plataforma de negocios, como satisfacer también al sector más rancio de la derecha conservadora que siempre ha mostrado un notorio desprecio por los esfuerzos oficiales destinados a ofrecer a las mayorías del país una Educación de calidad.

¿Educación de calidad? Claro que sí, pero específicamente para quienes puedan pagarla, no para todos. Cada vez es más fuerte aquella presunción que dirige sus dardos directamente a la derecha, acusándola de propugnar un sistema en el que la educación pública, universal y gratuita se reduzca a tres años en una escuela para aprender a leer y escribir y saber las 4 operaciones básicas de aritmética, pero, todo lo demás se deberá aprender en colegios pagados….y caros.

Ayer fue la Educación Cívica, luego le tocó el turno a algunas Artes, más tarde fue la Filosofía quien recibió los ataques… y ahora es el momento de la Historia, asignatura que el Mineduc –en este nuevo intento de reforma– pretende convertir en asignatura electiva para los alumnos y alumnas de 3º y 4º año de Enseñanza Media.

La ministra dice que esta modificación responde a que “la totalidad de los conocimientos y habilidades de Historia están distribuidos desde 1º Básico a 2º Medio, y en 3º y 4º Medio se agrega la asignatura de Educación Ciudadana, que dado su enfoque debe ser impartida por docentes de Historia».

Además, reiteró que «los alumnos tendrán más opciones de elegir ramos de acuerdo a sus intereses. Esto permitirá motivarlos más con sus estudios y favorecer una transición hacia la educación superior. (…) Hemos señalado que el esfuerzo está en formar estudiantes que sepan desenvolverse como ciudadanos responsables, capaces de comunicarse efectivamente, y desarrollar habilidades para el siglo XXI».

Para la ministra y para el gobierno y sus seguidores, en esas ‘habilidades’ no está la capacidad de reflexionar, de pensar críticamente, de evaluar y decidir. Por ello no quieren a la Filosofía ni a la Historia… consideradas asignaturas ‘peligrosas para la buena salud del armazón de corruptelas del sistema”. La idea es formar autómatas, entes obsecuentes a la autoridad y dedicados específicamente a clavar clavos y enganchar cables.

La ministra no lo sabe, pero la Historia no es una asignatura sólo de fechas, datos y héroes, sino, principalmente, una asignatura que habla de procesos. Le permite al alumno concatenar hechos y entender, por ejemplo, que la situación actual de la humanidad es parte y producto de ese proceso, el cual permite avizorar cuáles serían los caminos a seguir, y cuáles sus probabilidades de éxito, sus dificultades y sus exigencias.

Como siempre, los ’magos’ del Mineduc equivocaron la ecuación: resulta punto menos que imposible lograr que criaturas de 2º y 3º Básico puedan entender, captar y comprender a cabalidad la importancia de las culturas americanas, o la trascendencia de la revolución francesa para el republicanismo, y del propio republicanismo, difícil de aquilatar incluso para algunos ministros. En los últimos 30 años nuestro Mineduc ha sido un verdadero desastre.

El gobierno de Sebastián Piñera es buen alumno de sus maestros alemanes de la década de los 1940. “Un cerebro iluminado por algunas nociones de Historia llegaría a concebir algunas ideas políticas y esto no nos serviría de nada. Lo mejor es instalar un altavoz en cada pueblo, dar algunas noticias a la población y sobre todo distraerla… “ (Adolf Hitler, 11 de abril de 1942).

Tal vez la ministra esté haciendo un esfuerzo por emular a Japón, país que sorprendió al mundo informando de una reforma educacional bautizada “Cambio Valiente” (futoji no henko), que es un cambio conceptual que rompe todas las reglas de su propia tradición educativa: ahora el objetivo será formar a sus alumnos como “ciudadanos del mundo”.

Los nipones han estructurado un programa de 12 años sustentado en cinco materias, a saber:

• Aritmética de Negocios: operaciones básicas y uso de calculadoras financieras.
• Lectura: se comienza leyendo una hoja diaria del libro que cada alumno escoja, y se termina leyendo un libro por semana.
• Civismo: Japón entiende el civismo como el respeto total a las leyes, el valor civil, la ética, el respeto a las normas de convivencia, la tolerancia, el altruismo y el respeto a la ecología y al medio ambiente.
• Computación. Office, Internet, Redes Sociales y negocio on line
• Idiomas. El plan contempla aprender cuatro o cinco idiomas, sus respectivas culturas, es decir, la historia, geografía y religiones de esas culturas (japonesa, árabe, latinas, germanas, sajonas, etc.) con visitas socializadoras de intercambio a familias pertenecientes a una o más de esas culturas.

Con ese plan Japón cree poder contar en el futuro con jóvenes que a los 18 años de edad dominen y hablen perfectamente cuatro o cinco idiomas, lo que a su vez les permitiría conocer a fondo cinco culturas, ser expertos en el uso de las computadoras, leer 50 libros al año, respetar las leyes, la ecología y la convivencia; como también manejar la aritmética de negocios y finanzas al dedillo.

¿Eso pretende la ministra? ¿Eso… con nuestros jóvenes que hablan un pésimo castellano, odian leer libros, no son capaces de hacer sumas de quebrados, que pasan la mayor parte del tiempo metidos en sus celulares y en internet, o jugando playstation, que se han convertido en una especie de zombies porque sus padres –he ahí otra diferencia con Japón– se han desentendido completamente de su educación y de su formación?

Parece que una buena reforma educacional debería iniciarse en lo mencionado en las últimas tres líneas del párrafo anterior. A menos, claro, que la idea de Piñera y su ministra sea desmontar la Educación Pública en beneficio de las inversiones de quienes son propietarios de la educación privada.

Una pregunta flotando en el ambiente. Si esta ‘reforma’ del Mineduc logra ser instalada, los colegios particulares pagados, esos que son “los mejores” del país, ¿eliminarán las asignaturas de Filosofía e Historia? Por supuesto que no, pues esos establecimientos –y los padres y apoderados– tienen claro que las mentes preparadas holísticamente son las que dirigirán los destinos del país en el futuro cercano. ¿Y el resto de la muchachada? Sin comentarios.

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