La verdadera Derecha no es la que creemos conocer

¿Quién gobierna e impone las reglas en Chile? Definitivamente, los partidos políticos no (el pueblo ‘soberano’, menos) . Entonces, ¿quién? La respuesta apunta a megaempresarios, ayer y hoy.

Por Arturo Alejandro Muñoz (@artamumu)

Si usted pertenece a ese amplio segmento de chilenos que consideran que la actual derecha, representada por partidos como UDI, RN, EVOPOLI, es clasista y cercana al totalitarismo, es imperioso informarle de la existencia de ‘otra derecha’, la cual viene actuando soterradamente desde hace a lo menos 40 años y que (lea con calma estas líneas por favor) ha sido la responsable no sólo del golpe de estado del 73 sino, también, de la instauración en el país –a bayonetazos,  torturas y asesinatos-  del sistema neoliberal salvaje que asfixia a gran parte de la población, enriqueciendo a destajo y sin control al 5% de los chilenos.

Esa derecha no la encontrará organizada en tiendas partidistas ni tampoco en referentes políticos medianos o pequeños. Ella posee una estructura y una red similar a las mafias ítalo-americanas de los años 30 y 40  en Estados Unidos. No se ven, pero están, No se sabe mucho  de ellas porque actúan por intermedio de ‘manos de gato’. No hacen ni requieren publicidad alguna, pero manejan los hilos de las marionetas que fungen de megaempresarios, de dueños de medios de comunicación y de la alta oficialidad de las fuerzas armadas.

A finales de la década de 1960 y comienzos del 70, iniciaron la crisis que desembocó finalmente en la instalación de un gobierno dictatorial títere que usaron para imponer sus objetivos. ¿Usted no lo cree? Bien, pues, entonces permítame transcribir lo que informó el fundador del gremialismo y que fuera uno de los más importantes asesores del  la junta militar –Jaime Guzmán Errázuriz- a los asistentes a un encuentro del gremialismo en la Universidad Católica el año 1991: “en lo referente a la economía y a sus nuevas tareas y formas, los militares tiraban la carreta, pero quienes la manejaban éramos  nosotros”.

Guzmán nunca escondió la realidad, al menos no aquella relacionada con la vital preponderancia del gremialismo y la intelectualidad proto fascista que antecedieron los sucesos del once de septiembre. Pese a que formaba parte de los grupos que conspiraban para derribar el sistema democrático tradicional y reemplazarlo por el actual, Guzmán fue sólo una pieza más de esa realidad, aunque no la más importante. La verdad es que el abogado de la PUC, gran orador y católico furioso, nunca tuvo la relevancia que sus seguidores le ha otorgado. Él sabía, muy a su pesar, que las riendas las llevaban otros… y que no eran militares tampoco.

En aquellos turbulentos ocho años -1965/1973- la “manija” (como le llaman los argentinos al poder) estaba en otras manaos con más poder económico y político. Manos que tenían nombres. ¿Quiénes eran, qué hacían a qué se dedicaban (además de complotar)? Helos aquí.

Eugenio Heiremanns fue dos veces presidente de la poderosa Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA) y presidente también de la Asociación de Industriales Metalúrgicos.

Ricardo Claro era el dueño de Cristalerías Chile y de la Compañía Sudamericana de Vapores; años después sería propietario del canal de televisión Mega. Formó el grupo empresarial ‘Los Pirañas’ junto a Javier Vial (presidente del grupo bancario.-financiero BHC) y Fernando Larraín Peña, con quienes estableció una forma agresiva de hacer negocios… tan agresiva que en1982 Javier Vial fue a parar con sus huesos a la cárcel, junto al el ex biministro de Hacienda y Economía de la dictadura, Rolf Lüders,  por la quiebra del BHC (Banco Hipotecario de Chile).  

Agustín Edwards Eastman, gerente propietario del diario El Mercurio.

Roberto Kelly, ex marino y empresario, redactó “El Ladrillo”, texto que aglutinó las recetas de libre mercado que sirvieron de base a los ‘Chicago boys’ para instalar el sistema actual.

Orlando Sáez, ingeniero civil, empresario, fue presidente de la SOFOFA y de múltiples empresas quien, años más tarde y con  Chile en democracia, aseguró que “el pueblo chileno es cobarde y oportunista” (¿estaba equivocado?, ¿qué cree usted, amable lector?).

Sergio de Castro, perteneció a la primera generación de economistas graduados en la Universidad de Chicago, autor de “El Ladrillo” en co-autoria con Roberto Kelly; miembro además de la sediciosa y clasista Cofradía Náutica del Pacífico Austral.

Hernán Cubillos, ex marino, empresario, fue Secretario General de Cemento Melón, asesor   de la presidencia del diario El Mercurio, fundador de la Cofradía Náutica del Pacífico Austral.

La Cofradía Náutica del Pacífico Austral merece  nuestra especial atención, pues fue allí donde se tejió la madeja para el derrumbe del sistema democrático institucional y la pavimentación del camino para el golpe de estado e instalación del sistema neoliberal salvaje.

Importante es recordar que a esa agrupación ‘top’ ingresó (fue invitado, en realidad) el que sería luego Almirante de la Armada, José Toribio Merino, lo cual permite entender porqué, una vez convertido en golpista y miembro de la Junta Militar, decidió que el área de la Economía del país quedara en manos de la Armada  Sin lugar a dudas, cumplió la orden emanada de sus amigos Sergio de Castro, Roberto Kelly y Hernán Cubillos.

Poco a poco se fueron agregando otros personajes y otras empresas, como la CMPC (la ‘Papelera’), el grupo Cruzat, y dirigentes gremiales que tuvieron destacada participación en el derrumbe de la democracia, como León Vilarín, empresario transportista y presidente de la Asociación de Dueños de Camiones.

¡Esa era la verdadera derecha, la dueña de la férula nacional! La otra, Partido Nacional y Patria y Libertad, constituían solamente el megáfono que se requería para hablarle al público.

¿Y hoy? ¿Ha cambiado el panorama? ¿Son realmente las tiendas partidistas del duopolio quienes gobiernan y llevan las riendas de la nación? Bien se sabe que existen escasas diferencias –en materias de economía entre los bloques que conforman el mentado duopolio Alianza-Concertación (Nueva Mayoría). Ello lo han demostrado los cinco gobiernos “no derechistas” (Aylwin, Frei, Lagos, Bachelet) y los dos gobiernos declaradamente derechistas (Piñera).

Siempre que en algún panel o en una charla o seminario se plantea este tema, no puedo evitar sospechar que las cofradías predadoras megaempresariales siguen siendo las dueñas de las riendas de la nación. A mi mente vienen de inmediato los apellidos Paulmann, Matte, Vicuña, Swett,  Luksic, Angelini, Solari, Ponce Lerou, Said, Bofill, Vicuña.  Ellos gobiernan.

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