‘Héroes’ de la Patria, autorizados para asesinar (Parte 1)

Eran los ‘doble cero’ (00) de la flor y nata de la soldadesca chilena. En 1969 les dieron licencia para matar. Esta larga crónica consigna la calidad de criminales de muchos uniformados que usted y yo, y todos, conocemos. La memoria sigue viva.

Por Arturo Alejandro Muñoz (@artamumu)

Si usted creía que personajes similares a aquellos creados por la prolífica mente del escritor inglés Ian Flemming pertenecían a la mera ficción, se equivocó palmariamente. Es muy posible –para no entrar en discusiones bizantinas– que individuos como James Bond no existan ni jamás hayan existido en aparatos de inteligencia de país alguno.

Sin embargo, y aquí entramos de golpe y porrazo al tema en cuestión,  siempre que ciertos desquiciados (de aquellos que creen que la democracia y la repúblicas deben servir sus exclusivos intereses) mecen la mano del poderoso mundo empresarial para dar un golpe de estado, aparecen inevitablemente algunos soldados/marinos/policías ‘doble cero’ autorizados por maldita sabe quién– dispuestos a darles el bajo a todos aquellos colegas que se ajustaron al  cumplimiento de sus juramentos de defensa de la patria y las instituciones.

En Chile hay algunos de estos especímenes… demasiados en realidad… pues, muchos de ellos, luego de haber asesinado a varios compañeros de armas, siguen no sólo viviendo muy campantes y circulando entre la sociedad civil como si nunca hubiese pasado algo sino, peor todavía, ocupando cargos de significativa relevancia en el aparataje público.

Torpemente, o erradamente, una amplia mayoría de la sociedad chilena estimó durante décadas– que sus fuerzas armadas estaban constituidas por gente de valer y de valor, por personas dignas en las que predominaba el concepto del honor. En la segunda mitad del año 1970 tal concepto dejó de ser un pensamiento mayoritario. El general Roberto Viaux Marambio se encargó de ello en 1969 y en 1970.

El 21 de octubre de 1969, durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva, el entonces general Viaux se atrincheró en el regimiento Tacna (Santiago) negándose a aceptar el llamado a retiro efectuado por la Junta Calificadora de Oficiales (del ejército), aduciendo además que su acción la realizaba en procura de que el gobierno mejorase la calidad del equipamiento militar y aumentase los sueldos de los oficiales.  El evento se le conoció como “el Tacnazo”, Viaux fracasó en sus intentos de arrastrar a otras unidades militares y fue pasado a retiro.

Respecto de cuán débil se encontraba el sistema democrático, ese ‘tacnazo’ fue el primer llamado de alerta en serio que preconizaba días de sangre y violencia ejecutados por miembros de la alta oficialidad castrense, y en algunos de esos luctuosos sucesos estuvo muy activa la colaboración y ayuda de la Central de Inteligencia de los EEUU (CIA)., como podremos confirmar en la siguientes líneas.

MILITARES ORDENAN ASESINATO DE GENERAL SCHNEIDER POR ENCARGO DE LA CIA Y LA ULTRA DERECHA

Generales Carlos Prats y René Schneider (Imagen vía Wikimedia Commons)

El 4 de septiembre de 1970 el doctor Salvador Allende obtenía el triunfo en las elecciones presidenciales con un 36,3% de los votos válidamente emitidos. De inmediato la oposición ultra conservadora, civil y militar, se puso en acción para evitar el ascenso a La Moneda del doctor socialista. Encabezaba esta acción una inefable organización cívico-militar sita en Algarrobo, la “Cofradía Náutica Austral”, relacionada con el velerismo y el yatismo, cuyos principales participantes/dirigentes eran los vice almirantes José Toribio Merino y Patricio Carvajal, además de Arturo Fontaine, Arturo Troncoso, Agustín Edwards Eastman, René Silva Espejo, Sergio de Castro, y los ex oficiales navales Hernán Cubillos y Roberto Kelly.

Los miembros de este grupo sedicioso  venían golpeando a las puertas de los cuarteles militares (CIA) y navales (ONI) desde mediados de la década de 1960 y en la campaña de 1970 se congregaron en el Movimiento Alessandrista Independiente (MIA). Allí estaban los gremialistas, que eran conducidos por Jaime Guzmán Errázuriz; el Movimiento Alessandrista democrático, que encabezaba Luciano Morgado; un sector de la juventud del Partido Nacional liderada por Guido Poli Garaycochea; el grupo Tizona  de Juan Antonio Widow (al que pertenecía Enrique Arancibia Clavel); un grupo de choque dirigido por Luis  Hurtado Arnés; Casa de la Victoria del químico Luis Gallardo Gallardo; el Movimiento Nacionalsindicalista Tacna, representado por el nazi Juan Diego Dávila, y un comando de combate callejero proveniente de FIDUCIA, representado por Juan Luis Bulnes, Julio y Diego Izquierdo Menéndez,  apoyados por el sacerdote Fernando Karadima.

Todos ellos constituyeron el  Frente Republicano Independiente  (FRI)  del que emanó el Movimiento Cívico Patria y Libertad, encabezado y dirigido por el abogado Pablo Rodríguez Grez. La coordinación de operaciones se encomendó a Enrique Arancibia Clavel, ex cadete de la Escuela Naval que provenía del grupo Tizona, agrupación viñamarina vinculada a sectores de la Armada. Entre los encargados de la logística de la BOC estuvo Nicolás Díaz Pacheco, sindicado como colaborador de la CIA.

Wikipedia

El día 22 de octubre de 1970, bajo la dirección del general Camilo Valenzuela y la participación del ex general Roberto Viaux Marambio, a las 08:05 horas, un comando de ultra derecha embosca al automóvil oficial del general René Schneider en la intersección de la avenida Américo Vespucio con la calle Martín de Zamora. Con un martillo rompen los cristales del coche y descerrajan varios tiros contra el oficial, hiriéndolo de muerte, para luego huir en varios coches.   El grupo lo dirigía Viaux Marambio y contaba además con el apoyo de Pablo Rodríguez Grez (“Patria y Libertad”).

Portada de «El Mercurio» donde se informa de la muerte del General Schneider (26 de Octubre de 1970). Imagen vía @vidaenportadas GOLPE DIRECTO

Hoy se sabe (y es ya indesmentible) que el gobierno de Richard Nixon, a través de la CIA, estuvo desde siempre involucrado en este crimen, De hecho, Washington aportó dineros a a los conjurados, como se aprecia en las siguientes líneas. Participaron en este asesinato: el general Camilo Valenzuela (recibió 50.000 dólares); general Roberto Viaux (recibió 30.000 dólares y un seguro de 250.000 dólares; general Alfredo Canales; Almirante Hugo Tirado, Comandante en Jefe de la Armada (recibió 50.000 dólares); general Joaquín García, segunda antigüedad en la Fuerza Aérea; Vicente Huerta director general de Carabineros. Junto a ellos, participaron activa y directamente los siguientes civiles (todos de ultra derecha): Juan Luis Bulnes Cerda, Diego Izquierdo Menéndez y Jaime Melgoza Garay.

VIENNA, AUSTRIA – MAY 1972: President Richard Nixon and National Security Advisor Henry Kissinger walk during a visit to Vienna, Austria in May 1972. (Photo by AFP/Getty Images).
El presidente Richard Nixon y el asesor de seguridad nacional Henry Kissinger caminan durante una visita a Viena, Austria, en mayo de 1972.

Y si algún lector aún duda que Nixon, Kissinger y la CIA estaban involucrados de lleno en este (y otros) asesinatos cometidos por sus lacayos chilenos en nuestro territorio (y fuera de él, como ocurrió con el general Prats y esposa, y con el ex canciller Letelier) , los documentos desclasificados de esa Central de Inteligencia señalan cuán responsables directos fueron ambos políticos estadounidenses en el asesinato del general en jefe de las FFAA chilenas, René Schneider (uno de esos políticos, Henry Kissinger, fue ‘agraciado’ posteriormente con el Premio Nobel de la Paz).

El diario Washington Post publicó hace algunos años la transcripción de una conversación (ya desclasificada) sostenida en la Casa Blanca por Richard Nixon y su asesor Henry Kissinger, respecto del asesinato del general Schneider en Chile. Lea usted.

El Presidente Richard M. Nixon y su consejero de Seguridad Nacional, Henry A. Kissinger, bromearon que una Agencia Central de Inteligencia ‘incompetente’ había tenido problemas llevando a cabo exitosamente un asesinato en Chile, revelan grabaciones desclasificadas del Despacho Oval de la Casa Blanca.

En la época de la conversación, en 1971, Nixon y Kissinger se esforzaban para minar la administración socialista del Presidente chileno Salvador Allende, quien moriría dos años después en un golpe militar apoyado por los EEUU.

Uno de los personajes claves que impidió a los generales chilenos quienes planeaban derrocar a Allende fue el comandante en jefe del ejército chileno, René Schneider, quien fue asesinado durante un fallido secuestro perpetrado por militares derechistas.

La cuestión del papel de la CIA en la muerte de Schneider ha sido discutido vehementemente por décadas.

Las cintas nuevas no acabarán la controversia, pero añaden pruebas persuasivas que la CIA por lo menos intentaba eliminar a Schneider y quizás con la complicidad de Nixon y Kissinger.

El intercambio clave entre el Presidente y su consejero para la Seguridad Nacional ocurrió el 11 de junio de 1971.

Hablaban de otro asesinato en Chile, esta vez de uno de los adversarios políticos de Allende, el ex ministro interior del partido democrático cristiano, Edmundo Pérez Zujovic, quien fue asesinado el 8 de junio, 1971 por un grupo de extrema izquierda.

Al enterarse de que algunos en la prensa chilena culpaban a la CIA por el asesinato de Pérez Zujovic, Nixon reaccionó con incredulidad. Kissinger bromeó que la CIA fue “demasiado incompetente”. Aquí el texto:

Kissinger: Están echando la culpa a la CIA.

Nixon: ¿Por qué carajo lo asesinaríamos?

Kissinger: Pues, no podríamos. Somos…

Nixon: Sí.

Kissinger: …La CIA es demasiado incompetente hacerlo. Te acuerdas…

Nixon: Sí, pero lo mejor es [palabras no claras].

Kissinger: … cuando sí intentaron asesinar a alguien, necesitaron tres intentos…

Nixon: Sí.

Kissinger: …y [el hombre] vivió tres semanas después.

“Los comentarios parecen concordar con los hechos que sabemos, según las investigaciones del Congreso de las acciones secretas de la CIA en esa época, acerca del asesinato de Schneider y al mismo tiempo contradicen las negaciones oficiales de la CIA” dice John Dinges, el autor de dos libros sobre Chile, incluyendo Operación Cóndor: Una Década de Terrorismo Internacional en el Cono Sur.

“Dos grupos chilenos, ambos con vínculos a la CIA, llevaron a cabo tres intentos de asesinar al general y en el tercer intento le acribillaron. Padeció por tres días (no tres semanas) antes de morir en el 25 de octubre de 1970″, apunta Dinges.

Fuente: The Washington Post

Esto fue lo que publicó el diario The Washington Post y no ha sido desmentido en EEUU ni en Chile.

No se pierda la segunda parte de este documento, en la siguientes ediciones de Chile Libre: https://chilelibre.cl

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