La Alegría como una paradoja

La Alegría no llegó según la opinión de muchos. Tal vez. Aún hay censura, aún hay desigualdad social.

Por @Mairatrix649

El Sí y el No se han vuelto una interrogativa desde entonces porque, si bien se logró un triunfo en forma de voto, algunos hasta hoy tienen la interrogativa en forma de eco dentro una cúpula metálica si llegó esa ansiada Alegría.

“La Alegría ya Viene”, se ha vuelto como un dogma de espera. En una forma de la negativa de la gente enojada debido a las injusticias que prevalecen hasta el día de hoy; que fueron impuestas desde no solo la dictadura, fue impresa en una Constitución que, en el presente no ha habido cambios. Y dicho libro se ha vuelto extrañamente intocable porque ha sido defendida por quienes apoyaron la masacre de personas en masa durante más de diecisiete años.

Más, porque aún después del triunfo en las urnas ese año, seguían matando a gente por el hecho de hablar; de expresarse distinto al que la autoridad quiere y patalea. La inolvidable frase del nuevo presidente de entonces: “en la medida de lo posible”, analizándola; se nota un percance de dejar no solo varias cosas como están, sino disfrazándolas, y las personas mientras lo oyen pensaban que se trataría de algo sensato, concreto y aceptable. En términos, esa frase de adjudica hacia un: “veremos” o “lo consideraré”. Palabras vagas y llevadas al viento en forma de polvo que la gente aspira y le llega al cerebro hasta creerse el cuento.

La Alegría no llegó según la opinión de muchos. Tal vez. Aún hay censura, aún hay desigualdad social; no menos importante en la parte económica que tanto quieren los gobiernos de derecha que pongamos atención y la tratemos como a un dios que hay que darle tributo en forma de sobreimpuestos, precios de elementos altísimos y sueldos bajos. Eso último sigue vigente que, si bien recuerdo los papeles viejos de mis padres de esas pagas; estas alcanzaban apenas los diez mil pesos. Hoy están por jubilar; y en los años subsiguientes no ganaban más de trescientos mil pesos, mientras que las autoridades, milicia y referentes con toda facilidad en forma de tic de una varita mágica, aumentan sus sobresueldos a millones incluyendo sobrepensiones dentro de un sistema que se le quitó a los trabajadores y le impusieron un supuesto mejor sistema de inversión que terminó siendo una trampa subliminal con objetivo de darle toda la mayoría ahorrada a un montón de empresas que babean cuando ven al trabajador dando el tributo al dios, bajo excusas de tramas de impuestos y un sinfín de etcéteras que, la gente termina creyéndosela porque oyen fácil y se les graba en vez de analizarla, terminando como autómata.

El recordado periodista Alberto «Gato» Gamboa acuñó el mejor titular periodístico de la historia moderna de Chile

La falta de educación como siguiente punto: la que se ansía ser gratuita y de calidad, casi se logró por completo y el gobierno de derecha desde 2018 se encargó de destruirla mediante nuevas evasivas y fáciles de descubrir, con tal de mantener el sistema de sumisión de la persona que está siendo ya controlada y desde sus ascendientes. Ese mismo gobierno que apoyaba (aun hoy) a la dictadura, mostrando un notorio perfil de ser como los vástagos, alumnos de esa mafia vestida de militar que llega personalmente a dar miedo. Se intentó por años; Décadas, de hecho en lograr esa educación basada en tener opinión propia, leer a mansalva, escribir lo que se te dé la gana, cantar, bailar, tocar instrumentos, leer esas notas musicales, aprender más de dos lenguajes. En mi niñez no alcancé a obtener la clase de francés; No negaré que me iba bien en inglés, sin embargo da lata saber que dejaron los lenguajes como optativas o para clase universitaria. Hace poco la hicieron con Filosofía que, apenas alcancé a tener esa experiencia por unos meses en mi último año de escuela. No me fue bien porque desde el principio desincentivaron adrede mi status de lectora y rehabilitarme con cosas que me gusta leer fue difícil pero he logrado avanzar mediante mi propia opinión y decisión que otros no me quitaron con sus dogmas supuestamente próvidas. Ahora se vinieron dos: Historia y Educación Física. En lo primero se sabe el gran Por Qué: es peligrosa para quienes imponen la educación como fin de lucro y solo tienes que memorizarte cosas para graduarte en vez de poner/profundizar opiniones y hacer tus propias tesis. Fue la tercera asignatura que me iba bien, sin embargo la Historia de Chile contada en mi escuela fue ligera que a todos se les dio mala nota –incluyéndome- por la falta de profundidad y enseñanza de ésta. Y la segunda asignatura; llegó hasta ser irónica porque, quién no recuerda la frase célebre hecha por el gobierno de derecha actual “Elige Vivir Sano”, y se delataron en ser los destructores de la salubridad en el alumnado, en los niños en general que dicen proteger. No les importa, sino quieren verlo crecer como a un trabajador sumiso.

Uno de los muchos panfletos que llamaron a votar el NO. Este ejemplar, sin autor conocido, llama a la resistencia del Ejército

La desigualdad de géneros; especialmente en las mujeres que todavía reciben sueldos bajos aun haciendo el mismo nivel de trabajo que los hombres y otros etcéteras basados en algo que sigo sin entender el por qué denostar a la mujer como si fuera un ser peligroso; una cosa en vez de sujeto, porque impedir que la mujer tenga igualdad de derechos y colocando excusas baratas es como si estuvieran apuñalando a sus propias madres por la espalda.

La corrupción dentro de las autoridades tanto políticas y aquellas capaces de destruir recursos naturales con tal de poder lamer el billete sin que se den cuenta que la tinta es tóxica. Más encima de saber que seremos un país representativo de la lucha contra el cambio climático, tanta decoración que finalmente se volvió ex profeso para tapar la situación que se está viviendo en el país en formas de nube negra, aguas contaminadas; robadas, huertos secos, animales sacrificados, basura que hasta los cerdos nos hacen el asco por ser una especie asquerosa.

Tras eso y una larga lista que asimilan la respuesta que la Alegría no llegó.

Pero, ¿qué hay detrás de quienes dicen sí llegó?

Están esas personas que, quiero colocar dentro de mi responsabilidad el adjetivo de “sobrevivientes”. Durante los diecisiete años de cautiverio nacional, donde la gente especialmente pobladores y de escasos recursos tuvieron que dar la lucha por vivir dentro de un mundo vestido de verde y decorado con medallas-por-matar. Estas personas, ascendientes y agrego a mis familiares que, siempre me cuentan sus experiencias durante la dictadura, especialmente mi papá que pasó por la peor parte viviendo en una población, y todo porque se llamaba “Salvador Allende”. Actualmente le cambiaron el nombre aun así, explicaba por qué había una pintura del ex presidente en un muro cerca de mi casa. Personas que han contado sus experiencias desde las redes sociales y han compartido personalmente muestran que han sido ese adjetivo colocado. En esos años donde no podías ser tú, tenías que disfrazarte o callarte, bajar la cabeza, autocensurarte, arrancar cada vez que Carabineros u otras personas apuntándote con el dedo por X motivos, hasta encerrarte. No podías ni siquiera salir de día porque estaban ahí, vigilándote o amenazándote con varias maneras.

La gente estaba harta de eso y se intentó con varias protestas durante esos años ¡y sin permiso de nadie! Esas personas; sobrevivientes; ya no querían más que caminar sin que te echen el ojo de mala manera, expresarse, respirar. Personas que intentaron eliminar al Tirano porque ya no se podía más, la desesperación que se vivía en esos tiempos y se siente gracias a las experiencias de quienes pueden contarla hoy y el poder decir “ojalá nunca más ocurra”. Lo que pasó en esos momentos no debe repetirse; ya ha sido suficiente sufrimiento a nivel país.

Hasta que, al fin llegando ese año donde las presiones internacionales convencieron (término que colocaré de forma inocente porque es una obviedad que quienes regían la dictadura no querían salirse de sus puestos de mandones) al mandamás-vestido-de-militar-terrorífico y lanzaron la noticia que llegó el momento que las personas por fin podrán manifestarse de forma libre y secreta.

Durante los días de campaña se volvieron las más tensas, al mismo tiempo emocionantes para promover el votar tanto por el No, como por el Sí. Aún existían amedrentamientos, detenciones masivas, especialmente quienes promovían el voto No, acababan muy mal pero no se rendían. Era un momento que sería crucial y esperanzador para poder echar la dictadura abajo. Echar las detenciones masivas abajo, echar las matanzas abajo, echar las vigilancias abajo, echar la ultra-censura abajo. Echar las amenazas abajo.

Contraropaganda del SÍ. A la izquierda de la imagen se aprecia una agresión a un carabinero de un miembro de Patria y Libertad. Eran los estertores de una publicidad de campaña mal elaborada (N. del E.)

Llega ese ansiado cinco de Octubre, y la emoción de parte de todos y todas a nivel país era total. Tenían la –incluso última en caso de alguna pérdida o trampa– oportunidad de poner algo que no se había vuelto a hacer en casi una década; poner una raya en una opción sin ser vigilado y cosas así. En todo el día donde todos esperaban los cómputos, películas por doquier en la tele, caricaturas, ninguna noticia hasta en la noche y en la madrugada donde se dio el cómputo final que dejó en definitiva el triunfo del No, y las celebraciones fueron a un nivel que ni los triunfos mundialeros-futbolísticos sobrepasan ese momento. Era un decir del fin de la dictadura luego de tantos años de muerte, torturas, detenciones y desapariciones. Las personas pudieron decir en ese momento: “Sobrevivimos”, y aquí están hoy; al igual que mis familiares y las de ustedes; narrando ese momento que fue trascendental. La Alegría llegó para ellos; esos muchos que deben seguirse contando, aunque otros lo nieguen por su enojo.

Mantener la Alegría ahora es primordial, porque una lección que hemos de aprender es que debemos seguir exigiendo sin pedir permiso de autoridades; que escuchen nuestras demandas negadas por especialmente quienes se declaran próvida. Que podemos expresarnos sin ningún límite, que podemos salir tranquilos de nuestras casas, que podemos ver lo que se nos negaba en forma de cuentos de hadas impresas en periódicos. La palabra “libertad” debe ser bien usada por quienes le ven el verdadero significado basado en el simple hecho de caminar en paz y no matando a otro “por la patria”.

Desciendo de los sobrevivientes; ustedes descienden de esos sobrevivientes. Debemos aprender de ellos y hacer lo que muchos no pudieron y ver el momento de ponerle fin a un mundo donde no hacía nada más que disfrutar ver sangre en las calles. Nos toca a nosotros ponerle fin a las injusticias actuales, gritar en las calles un “basta”, todas las veces que sea necesarias hasta ser escuchados por gente competente y capaz de aprender del pasado que quieren que no sepamos o sepamos ligeramente y termina repitiéndose.

La Alegría de decir quiénes somos. Una Alegría que debemos defender; una que debemos detallar a las futuras generaciones y tengan más capacidades de hacer cambios benéficos para la sociedad. Tal vez no mañana, pero es posible pronta. Para que Nunca Más vuelva a ocurrir esa desgracia que casi exterminó a todos.

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