Por Manuel Martínez Opazo (@capitancianuro)

Dónde andas guitarra,
por qué de cabeza gacha
que acaso ya quién te toca
no te encuentra, no te halla?
Dicen que estaba en las graderías
frías, de cemento gris,
no alcanzó a dejar el invierno
cuando le obligaron a partir.

En una de sus palabras
que se le escucharon decir,
te nombró, guitarra, afirmando
que su voz no era clara
pero tenía sentido y razón.

Cuarenta años truncados,
cuarenta y cuatro balazos
que terminaron incrustados
en esos cuarenta años de paso.

Llora la guitarra en silencio,
que así el dolor se limpia,
cuando las lágrimas fluyen
por aquel que someten y ajustician.

Era dieciséis de septiembre
aún el invierno reinaba
y desde su trono la bestia
vino a sembrar tragedia.

Los once serán su gloria,
para el pueblo una condena.
El dieciséis será tu muerte,
en esa prisión de mierda.

Chile se enfrenta al yugo
del fascismo con cadenas.
Tu te incrustas en la historia,
Víctor Jara,
Honor y Gloria.

Deja tu Comentario

comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *