Nos movemos para que Latinoamérica se mueva

América Latina se mueve, aunque en momentos estamos pisando huevos porque nunca se sabe como reaccionarán los dueños del capital y de las armas, al menos acá en este país donde sabemos que los milicos les debe comer las manos por pegar tiros y convertir la demanda social en un río de sangre, pero como se entiende aun no encuentran las garantías de impunidad que les permita aquello y prefieren que esto tenga una salida política.

Por Manuel Martínez Opazo (@capitancianuro)

Ilustración de Payo Söchting (Foto de autor)

ENTRAMOS AL quinto mes de movilizaciones, Marzo, una explosión social que no baja  ni se detiene. Si hacemos un resumen desde el primer día, hasta jocoso nos podría parecer. Recuerdan cuando más de alguien habló de que se fortalecía la alianza militar entre Venezuela y Rusia y que funcionarios rusos visitan Cuba lo cual daría origen al estallido social en varias zonas de la región como por ejemplo Nicaragua, paralelo se instaló la ofensiva democrática en Venezuela la cual quedaría trunca; por otro lado la FARC en Colombia hacía su reaparición, pero sabemos que este grupo paramilitar jamás se extinguió y solo hizo señales de humo para evitar sanciones mayores, no olvidemos del juego del perdonazo y punto final. Paralelamente, Ecuador por el mismo período entra en crisis en donde el gobierno de Lenin Moreno pacta con las comunidades indígenas un seudo acuerdo que sin duda trae muchas trampas y eso volverá a tener un rebrote: nada que se pegue con escupo perdura unido. Así leí y escucha a más de alguno de esos que siempre saben todo, aunque de fuentes y corroboración nada, hablar del acuerdo de Venezuela y Corea del Norte, de la crisis en Perú y la disolución del Parlamento por parte de un presidente que fue prestado en el cargo, aunque es harina de otro costal aquello y daría para una columna única. En Argentina los que “si se pueden” se fueron al carajo y volvió la dupla Fernández Fernández, o sea la Yegua otra vez en el poder y los negros nuevamente en el gobierno, los ineptos Macristas para la casa, claro que acá este hizo lo posible por perder las elecciones, además Piñera lo bendijo, como yeta que es, lo jodió. Bolivia con un golpe de estado que en su momento lo escribí y que hoy vive en manos de fundamentalismo religioso que son lo peor de lo peor, como sería el caso de Brasil y Bolsonaro, o sea con estos dos últimos uno puede llegar a comprender que siempre se puede estar peor que con Piñera, no es para conformarse ni mucho menos, pero si tener esperanza de que hay un Chile nuevo y posible.

Es bien increíble que si uno analiza este panorama es claramente entender que la América latina se mueve y bastante, para algunos el Plan Cóndor ruso se comenzó a generar, donde más me irrita este comentario es que quienes lo plantean subestiman al pueblo y le tienen un terror a los negros que estén en el poder, a los grasas, como les gusta denominar; por opositores que sean esos que hacen este tipo de comentario, no ven con buenos ojos que este pueblo se empodere, que dejen de ser corderos y comiencen a doblegar al poder que ya está más que agotado en la figura y representación de los viejos vinagre.

También leo por ahí que el grupo de Puebla es el promotor del estallido social, que no eran los rusos, coreanos, cubanos, alienígenas, veneco Chavistas, narcos o las barras bravas, no, porque hay quienes apuestan a este grupo estratégicamente organizado que desea desestabilizar la región a como dé lugar.

K-pop era broma de mal gusto, ¿verdad? o el informe del Ministerio del Interior se basaba en algo concreto? Al paso que va todo, Karla Rubilar será considerada la primera culpable del estallido, y ella seguro para defenderse terminará culpando a su mamá, que robó hasta los cables de las paredes en la municipalidad de Renca.

Bueno, lo importante:  América Latina se mueve, aunque en momentos estamos pisando huevos porque nunca se sabe como reaccionarán los dueños del capital y de las armas, al menos acá en este país donde sabemos que los milicos les debe comer las manos por pegar tiros y convertir la demanda social en un río de sangre, pero como se entiende aun no encuentran las garantías de impunidad que les permita aquello y prefieren que esto tenga una salida política, sabemos que de los políticos no se puede esperar nada, menos de los que arman cocinas trasnochadas y jamás de los 231 que son parte del problema y no solución, que por cierto se representan así mismos y nadie les cree; sólo ver al mutante de Enrique Correa, como uno de los cabezas de este entuerto, es para arrancar de ahí: de este tipo de personas no se puede esperar nada bueno.

Esta columna es un poco de todo, como estamos hoy enredados, sin nada claro, armando un Chile distinto, una América Latina diferente, en donde el pueblo, mis  rotos, son los que le dan sustancia a esta historia y en este lado me ubico y me siento representado,  ya que todos los que pude sentir que eran mis amigos dejaron de verme con agrado por  considerar que extremé mi postura; les cuento que nunca fue distinta, solo que también estaba en el letargo del que aun no se atrevía a despertar antes, para no ser demonizado, pero desde el 2000 cuando me fui del parlamento dije esta cosa no pinta para bien, y claro que así fue.  Extremarse es un término usado por los timoratos de la ex Concertación, los de piel o cutis suave, esos que no se les puedes hablar golpeado, porque son más sensibles que los millennials,  este grupo que se siente como los “salvadores de Chile”, los que con rostro “descubierto”, como me representan, criticando a los capucha, hicieron el proceso de llegar a la democracia tutelada, estos que entraron en el embuste de la historia y avalaron la dictadura desde el momento que jamás movieron la Constitución espuria y solo modificaron cositas para no molestar al hombre que la creó. Al cruzar la línea del darle las gracias a la Primera Línea, me transformé en un revolucionario y con ello en un comunista, no sé si vale la pena aclarar que no soy comunista y si apoyo el movimiento social en su amplio espectro y todas sus demandas sociales, en donde por ahora creo que los políticos sobran. Buscar nuevos amigos, compañeros de lucha, y que estemos al frente por nuestros derechos es donde uno debe dirigir su esfuerzos y ganas.

Cuando puedo concurro a Plaza Dignidad, veo familias completas pensando que si mantenemos la calle los que están en el poder entenderán que nada les posibilita seguir y deben dar un paso al costado. Nuestro pecado es seguir en las calles y pagamos con muertos y mutilados, en donde Carabineros hace el trabajo sucio, convirtiéndose por décadas en una policía ideologizada con una sombra dictatorial.

Chile y su desarrollo requieren policía moderna y democrática, comunidad y policías deben tener relaciones cooperativas; con carabineros nunca llegaremos a eso.

Este Marzo es complejo, pero no puedo ser parte de los agoreros, solo espero que las movilizaciones no frenen y Piñera -que es el gran problema hoy- sepa hacer lo que hizo la más rechazada de su gabinete, dar un paso al costado, que se llame a elecciones anticipadas de todos, porque acá todos se deben ir , no solo el furibundo gobierno, sino ese parlamento que no representa a nadie y solo le sigue poniendo puente como cómplices que se han convertido.

Chile es para todos y el pueblo como soberano debe definitivamente mover a los que tanto daño han causado y nos han llevado a este extremo, donde el estado es el principal y gran garante, y en su cabeza, como sistema presidencialista, el responsable es quien está a la cabeza del gobierno.

Si Piñera renuncia la olla de presión puede que baje y logremos buscar un norte más adecuado, mientras él siga dentro de la Moneda no tendremos más que enfrentamientos y nula solución a lo que la calle demanda.

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