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Gobierno y derecha pierden su ‘rotor de cola’

Schalper no ha se ha fijado en gastos para mentir con argumentos falsos, inaceptables. En su distrito, se reúne con sus adherentes y les cuenta una historia escapada quizás  de alguno de sus sueños de gauleiter. Dice, por ejemplo, que no se requiere una nueva Constitución para reformar las leyes actuales y satisfacer lo que demanda la gente.

Por Arturo Alejandro Muñoz (@artamumu)

Para quien no lo sepa, el ‘rotor de cola’ es aquella hélice posterior que podemos ver en casi todos los helicópteros (modelos antiguos), y su función consiste en compensar el motor -o rotor principal-  evitando que la máquina gire sobre sí misma;  además, sirve para  cambiar la orientación del helicóptero hacia cualquier rumbo.

Con sus rotores de cola descompuestos marchan el gobierno y la derecha; giran sobre sí mismos y carecen de rumbo claro. Estos primeros meses del año 2020 han sido fructíferos  volteretas y borradas de compromisos. Digámoslo francamente; recién ahora, cuatro meses tarde, gobierno y derecha (no todos, sino una parte de cada cual) caen en cuenta que las movilizaciones y protestas masivas a nivel nacional no eran sólo eventos de violencia provocados “delincuentes comunes”, y que esas movilizaciones tenían como única finalidad “generar caos, destruir bienes públicos y privados para crear un escenario de ingobernabilidad”. A los hechos me remito. La actual vocera de gobierno, Karla Rubilar, lo reconoció en una entrevista realizada  por radio Cooperativa.

En los primeros días de la crisis no comprendimos (en La Moneda) el fenómeno, no nos dimos cuenta de que había algo más allá de los hechos de violencia. Nos costó darnos cuenta que estábamos hablando de algo más profundo.

Ministra Vocera de Gobierno Karla Rubilar en entrevista con Radio Cooperativa

Parece que el actual ministro del interior, Gonzalo Blumel, aún no se percata de la existencia de ese ‘algo más profundo’, pues continúa actuando a la brutanteque, tal como lo hiciera el inefable primo del presidente, Andrés Chadwick, cuando ocupó la misma cartera ministerial.

En todo ese tiempo, desde el 18O (18 de octubre 2019, día del histórico ‘estallido’), el gobierno ha andado a tropezones, rotando en su propio eje y cambiando constantemente de rumbo en sus decisiones. Se le averió el rotor de cola, aquel que mantiene bien satisfecho en el segundo piso de la Moneda. Allí, las dudas han sido una constante, al igual que el habitual contradecirse que caracteriza a muchos ministros e, incluso, al primer mandatario.

El ‘estallido’ y, especialmente, la permanencia incansable del pueblo en las calles durante estos cinco meses, han hecho mella en la agenda oficial y en quienes deberían llevarla a cabo. Inaceptable resulta el pedido oficial del ministro Gonzalo Blumel a los tribunales de justicia cuando dijo que “esperábamos (en el gobierno) ‘acciones más rigurosas de parte de la justicia’, luego que un juez dejara en libertad a 43 de los 44 jóvenes de la llamada “primera línea”, detenidos en una encerrona por carabineros. “Participar en esa llamada primera linea no constituye delito’, respondió el Presidente de la Corte Suprema. Un nuevo raspacacho a este gobierno que tiene perdido el rumbo y que muestra desesperación y absoluta carencia de sabiduría política,  ya que carece de respuestas para enfrentar lo que está ocurriendo, aún si buena parte de ello podría ser endosado a los nenes de la exConcertación y Nueva Mayoría, muy en especial a quienes hoy pretenden arrogarse la representación del conjunto de la oposición para, una vez más, llegar a acuerdos con la derecha detrás de la puerta y en beneficio exclusivo de sus intereses particulares.

Desean, en concreto, repetir la ‘hazaña’ de la traición realizada contra el pueblo del ‘NO’ en los últimos meses de 1988.  No lo han logrado; las redes sociales se convirtieron en una especie de ‘prensa popular’, desplazando a los periódicos de consorcios Emol y Copesa, como también a los noticieros de la televisión abierta, medios a los que la gente ha bautizado como “prensa canalla”.

¿Y la derecha?, ¿cómo está en este juego de ilusiones? Mintiendo, traicionando, expoliando, engatusando…tal cual lo ha hecho siempre. Ese sector de la politica nacional tiene hoy un nuevo vocero, el diputado Diego Schalper, abogado, miembro de Renovación Nacional, conocido en algunos pasillos partidistas como el gauleiter de la derecha ultra neoliberal. Le sobra verbo y su boca siempre está llena de diez mil palabras que acostumbra a lanzar como disparos en ráfagas. No deja hablar a sus interlocutores. Él habla, lenguajea, opina, habla y habla y habla…pero se contradice y miente con desparpajo. Veamos.

A través de Schalper (y del desprestigiado Andrés Allamand, el antidivorcio que se divorció), la derecha de ChileVamos, especialmente la UDI y gran parte de RN, encabezan una campaña llamando a rechazar en el plebiscito de abril próximo una posible nueva Constitución. Schalper no ha se ha fijado en gastos para mentir con argumentos falsos, inaceptables. En su distrito, se reúne con sus adherentes y les cuenta una historia escapada quizás  de alguno de sus sueños de gauleiter. Dice, por ejemplo, que no se requiere una nueva Constitución para reformar las leyes actuales y satisfacer lo que demanda la gente. Sin embargo, hay un listado de negativas actuaciones derechistas en el Congreso que lo contradice. Durante los años 2018 y 2019, así como a comienzos del 2020, estuvo abierta la posibilidad de esas reformas, pero…saque usted mismo sus conclusiones, amable lector. Lea lo siguiente, ya que la derecha siempre votó en contra.

Aborto tres causales, rebajar la Dieta Parlamentaria, igualdad de derechos en hombres y mujeres, reducción de la jornada laboral, limitar reelección de autoridades, paridad y cupos etnias originarias, consagrar al agua como bien público, reposición total voto obligatorio, etc., etc. A todos esos proyectos de ley, la derecha les puso serios obstáculos y votó inicialmente en contra, hasta conseguir que en algunos  de ellos la actualmente tibia oposición hiciera los ajustes impetrados por sus dizque adversarios.

No se asfixian allí las falacias de Schalper y Allamand, pues en el supuesto caso que ganara el ‘Rechazo’ en abril próximo, ¿cómo podrían ‘reformar’ la actual Constitución los actuales parlamentarios si continúa operando la política de los dos tercios? Poca duda cabe que lo mismo ocurriría si, ganando el ‘Apruebo’, la gente opta por la Convención Mixta Constitucional. La única forma de superar ese intríngulis perverso es lograr que triunfe la alternativa Convención Constitucional.

Las últimas encuestas de opinión entregadas al conocimiento público destacan que la alternativa “Apruebo” tiene una amplia ventaja, y que la lucha política se va a centrar definitivamente en el tipo de Convención que deberá redactar una nueva carta magna.

En tales dimes y diretes, el gobierno anda perdido y da tropezones de ebrio. La ‘calle’ lo ha dejado sin respuestas, afirmado sólo en el uso de la violencia policial sin remilgos, medida ni control. A tal grado llega la desesperación en ele gobierno, que desde la Moneda afirman que acompañarán ‘gustosamente’ a las mujeres en la Marcha Feminista del 8 de marzo. Qué manera de subirse al carro sin que los inviten; y peor aún, subirse a un carro donde multitudinariamente le sacarán el cuero y el alma. La hipocresía al galope.

En tanto, la derecha, como siempre, maquina falacias e infamias políticas  para engatusar al elector desinformado (que en Chile es mayoría, sin duda).  Pero, gracias a las redes sociales y al pueblo movilizado, esa derecha ha entrado en pánico y comenzó a lanzar mentiras de rangos cercanos a la imbecilidad, como hizo el amigo y ayudista de José Antonio Kast, el empresario Juan Lehuedé Donoso, que en el programa de radio Agricultura “Directo al grano”, muy sueto de lengua y de cuerpo, se despachó este inaceptable y desquiciado comentario:

Yo le quiero decir a la gente, que si vota ‘Apruebo’ está poniendo todos los derechos, está permitiendo que gente extraña, que claro él no conoce,  en una sala de clase donde él no va a estar, que enseñen estas aberraciones. Entonces, llegue un niñito, una niñita de 6 años y le pida al papá que se compre un consolador para probar cómo se hace con eso.

Juan Lehuedé en Radio Agricultura

Lo dicho, gobierno y derecha perdieron el rotor de cola.

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