Revista ChileLibre
Portada » A un año del 18 de octubre
Crónica Libre Opinión Libre

A un año del 18 de octubre

CUANDO TE SUBEN la tarifa del metro, el agua, la luz; te follan con las AFP, las ISAPRES, el CAE… y cuánto pueden se embolsan los que mantienen el dominio o la élite, pero los corderos o esclavos se cansen y se rebelan ante el sistema y provoquen un estallido social, no es extraño: es más, siento que mucho se demoró este pueblo aguantando tanta desigualdad, marcada incluso en los estándares internacionales como uno de los países donde la desigualdad es abismante. Eso pasó el 18 de Octubre, el chileno de a pie se hizo cargo de su historia errática y pegó un golpe a la mesa, radical, sin miramientos, es como cuando uno dice: “me lanzo y con todo si no pa´qué“. Los movimientos sociales son cíclicos, pueden demorar 100 años, pero tarde o temprano se darán y si nos tocó es porque veníamos enconando mucha molestia, un descontento que no daba para más, en donde además la clase política -hasta hoy- no ha logrado entender y no entenderá porque ellos viven un una burbuja propia; es cosa de escucharles no hace muchos días en donde les preocupó mucho más unos semáforos destruidos que un chico arrojado premeditadamente al lecho del río en manos de fuerzas represivas. Los políticos están en otra y cuando metieron la cola el 15 de Noviembre en la madrugada , no fue para dar una salida al conflicto, fue simplemente para salvarse ellos y su estado de cosas.

Este 18 de Octubre conmemoramos un año del estallido social, de la revuelta social, del caos generado por las condiciones mal olientes que se vino generando y profundizando por el mentado modelito económico impuesto en dictadura y reformulado -con alguna que otra maquillada- por los gobiernos sucesivos que se aventuraron a seguir usando la mala formula y creer que se podía mejorar; error, lo que nació mal, difícil que pueda mejorar, seguro con el tiempo empeora, claramente con mucha propaganda se puede hacer un ejercicio de convencer ilusos y desde ahí mantenerlos dormidos, somnolientos… incluso convencidos, y de eso hay bastante para escribir, no porque la UDI con su actitud de cártel siga siendo un partido votado, no por lo mismo hay un grupo no menor respaldado los errores del errático gobierno de Piñera.

Pero no olvidemos que al final el que te oprime y somete no tendría tanta fuerza si en medio de los oprimidos no existiesen los cómplices detractores.

En un país donde uno de los grandes evasores tributarios gobierna, no paga sus contribuciones, varios de sus amigos empresarios hacen lo mismo o reciben perdonazos como el caso del propio Julio Ponce Lerou o, como lo indica CIPER en estos días, que Andrónico  Luksic evadió $9.769 millones en impuestos comprando empresas zombie y varios otros hacen lo mismo dejando sus dineros en paraísos fiscales; evaden descaradamente y nadie levanta la voz o advierte este delito evidente, ahí no hay reproche ni condena, ahí los políticos solo les preocupa un puto semáforo…

TODOS SOMOS PARTE DEL PROBLEMA, cuando la ministra de transporte decía días previos al estallido social que «el alza de los pasajes no afecta a los escolares, no veo por qué se meten», con esta frase gana el individualismo, si a ti no te pasa no te metas, con una lógica así adiós Teletón, por ejemplo: no tengo en mi familia discapacitados, entonces no me meto.

Claramente nos mantuvieron atontados, nos crearon una necesidad del consumo, supieron hasta crear un paralelo de felicidad placebo frente a esta religión de consumo y cuando los esclavos despertaron y pidieron mejoras, no encontraron mejor fórmula que apagar el fuego con bencina, mandar a reprimir, con los mismos represivos de siempre a los manifestantes; el tema es que el universo del descontento creció y se hizo calle y la calle los obligó a tomar una agenda corta: estuvieron legislando hasta el día domingo, primera vez que se veía un Parlamento trabajar y en forma corrida y seria, se estaba justificando el valor  remuneración que reciben y que claramente es desproporcional. Pero bueno, como son colegiados y tienen muñeca, lograron meter la cola: Mario Desbordes inventó un tema que esto se agudizaría y podría desbocar en quién sabe qué y no encontró mejor forma de convencer a sus pares para armar una suerte de sentencia y, en plazo de 48 horas, se generó ese mentado “acuerdo de paz”. Todo lo demás ya lo sabemos, ya está escrito: lea, entérese, sienta cómo nos follaron, pero que sepan también los que se creen astutos y juegan con la voluntad del pueblo que éste puede volver a estar en las calles y ahí puede ser tarde para pedir perdón o recular. La historia es nuestra y la hacemos nosotros, estar alerta es lo que nos deja esta gran lección a la hora de hacer un análisis de ese 18 de Octubre.

Como le expresé hace unos días atrás, nada ni nadie está olvidado, no olvidemos que nada hemos ganado, las jubilaciones siguen siendo de hambre, el sueldo mínimo sigue igual de malo, las listas de espera siguen entregando muertos y el sistema de salud sigue transfiriendo dinero al sistema privado en desmedro del sistema público, la educación sigue siendo un negocio, los abusos  y violaciones de derechos humanos ni fueron castigados ni pararon, es más: vemos que se continua con igual estrategia.

No olvidemos que se salvaron ellos, salvaron a Piñera sin hacer prosperar una acusación constitucional y si se logró un plebiscito, está amarrado, deja fuera la participación ciudadana concreta, porque trataron de convencernos que la Asamblea Constituyente era lo mismo que la convención: es claro que no lo es, más podemos hacer el ejercicio de ir a las urnas, crear una gran fuerza mayor y desde ahí exigirle a los “honorables que cambien los 2/3 por los 3/5 y no sigan jodiendo, adjudicándose como los salvadores, porque no salvan a nadie, solo se salvan solos.

Seguiremos alertas, atentos porque esta clase política, no da confianza y eso es lo primero que ellos tienen el deber de recuperar, de lo contrario ni el plebiscito del 25 de Octubre ni nada les salva del juicio histórico.

Por último, hay que ver la protesta social como necesaria y justa para lograr reivindicaciones, así fue y sigue siendo. ¿Desde cuándo las demandas sociales no estuvieron sujetas a protestas y manifestaciones de toda índole? Al final algunos terminan siendo más papistas que el papa y sienten que salir a la calle y joder un semáforo es más terrible que mantener a un pueblo hambreado y maltratado.

Te invitamos a opinar y debatir respecto al contenido de esta noticia.

Publicaciones relacionadas

Reconocimientos que marcan la historia

Manuel Capitán Cianuro

La Teoría de las Cuerdas Capitalistas: “No hay alternativa”

Lic. Prof. Ramiro Garzaniti (@rgarzaniti)

El tigre de papel

Arturo Alejandro Muñoz

Deje un comentario

Este sitio web utiliza 'cookies' para mejorar tu experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo con esto, pero eres libre de no participar si así lo deseas. Acepto Leeré más