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La proa del Capitán Cianuro: “Con nuestras armas de las letras podemos hablarles a muchas generaciones de lo que pasó y pasa hoy”

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Más allá de la pandemia, Manuel Martínez va por un nuevo lanzamiento; ya serían dos en este periodo especial: esta vez se trata de su último poemario ‘EN TRÁNSITO’, en el Festival Internacional del Libro Virtual de Santiago (LIBROOK), a realizarse entre el 8 al 10 de junio. Conversamos con Capitán Cianuro acerca de esta interesante poemario y también de su perspectiva dentro del mundo literario nacional e internacional. Hasta nos quedó tiempo para dialogar acerca del nuevo proceso social y su particular reflexión sobre el presente y nuestro pasado.

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RECUERDO PERFECTAMENTE ese mediodía de diciembre cuando acudí a un encuentro junto a Manuel Martínez, el Capitán Cianuro. Parece mentira que tras meses de encierro sanitario tras la pandemia aún pueda evocar esa cafetería en la cual nos parapetamos para conversar acerca de la revista y sus planes personales para el año que se avecinaba.

Lo primero que lamenté en marzo de 2020 era que tantos planes iban a destrozarse con el confinamiento al que nos aprestábamos todos. Pero, nuevamente me equivoqué: Manuel me había dicho que iba a participar en la Feria Internacional del Libro de Lima y no sólo lo vi ahí como un participante, sino que también con su libro nuevo. “El que la sigue, la consigue”, reza el viejo aserto.

Nada más conocer la noticia se me ocurrieron un montón de preguntas, a las que Manuel accedió gentilmente. Y es que cada vez que se lanza un libro es como asistir a un nacimiento: de un hijo, de un árbol… o de un libro. La humanidad lo merece todo.

Pero, más allá de ese extraordinario acontecimiento, veo que Manuel es, además, editor independiente; una cuestión que es mucho más meritoria dentro de nuestro país carente de esa avidez por leer. ¿Será por el IVA o simplemente por los autores que no terminan de seducir con sus historias? Manuel nos responde en esta entrevista, la cual transcribimos completa para ustedes.

Capitán Cianuro, vemos que estás en una nueva feria internacional de libros, esta vez virtual, lanzando tu décima publicación. ¿Cómo se te da este nuevo desafío en tiempos tan distintos debido a la pandemia?

Me encantan los desafíos, los tomo como una aventura y siempre las aventuras uno las debe concluir; en mi caso lo hago con un libro, ya sea de cuentos —como el pasado año presenté THC— y hoy este poemario que tiene un título muy propio para nuestros tiempos.

La pandemia ha significado un alto involuntario en nuestros movimientos y por qué no decirlo, en nuestra vida. ¿A qué haces referencia con el título de tu libro?

EN TRÁNSITO refiere a que vivimos en un transitar permanente. Los poemas que encontrarán en este libro son un caminar en medio del tránsito de un Estallido Social que nos hace avanzar hacia un momento muy distinto de la historia que hoy estamos construyendo, sumergidos en una crisis que nos debe llevar a alguna parte; ojalá que sea a una patria donde la dignidad se haga costumbre y un mundo que sea pleno.

No es la primera obra que publicas ni mucho menos. ¿Cómo ha sido publicar de manera independiente?

Siento que ser independiente tiene ventajas y desventajas; las ventajas es porque tú eres tu editor, tu distribuidor y soy quien tiene la certeza de saber lo que se hace con mi creación literaria: dónde lo llevo, quién retira, ese que tiene el control de la edición y sabe perfectamente cuánto es su valor base y las ganancias a la hora de hacer la suma. Como ves, está más allá de ser un oficio, termina siendo mi trabajo y por él me debo generar el día a día. Por lo mismo, me verás ofreciendo a través de mis plataformas de RRSS mis libros, promocionando mis letras y armando mi campaña marketera. Sé que si publico 1500 ejemplares sabré dónde están, tendré el control total y no estaré esperando que a los 6 meses la editorial te diga: ‘se vendieron X ejemplares’, y debes creer porque de seguro que ésa es la realidad, entendiendo además que una editorial no solo te publica a ti sino que a varios otros autores, y al distribuirse en una serie de librerías pasa a ser parte de un catálogo, que si no pegas —ya sea por estilo literario o por título— los miles de otros libros te dejan placé, y puede que esto lleve a tu libro a quedar postergado a un cajón de retazos con el letrero de ‘sacar a luca’.

La desventaja de estar en la autoedición es porque puede que no llegues a todos los medios que desearías y muchos desconozcan tu obra; pero para eso está tu tenacidad y capacidad de sacar la cabeza en medio de este océano de plumas y decir ‘aquí están MIS LETRAS…’, en eso sé que he logrado avanzar más que muchos, incluso quienes tienen sus obras en Editoriales rimbombantes. Además, en Chile, como ya conozco el público lector y tengo claro que se consumen pocos libros, la autoedición puede ser muy competitiva si se maneja bien. Pablo Huneeus es un ejemplo, por mencionar a alguien.

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¿Cómo has logrado distribuir en tiempos de pandemia tus libros?

Fue todo un tema. Cuando me aventuré el pasado año con THC, mi mayor dificultad se generó en cómo distribuía en cuarentena, pero estoy convencido que uno crea y cría las oportunidades y busca con quien hacerse acompañar; bueno, un amigo —que era mi profesor de spinning—quedó sin trabajo al igual que muchas personas en estos momentos, ya que la cuarentena obligó a cerrar actividades como son los gimnasios y centros físicos integrales. Un día lo llamé y le pregunté si aun tenía su moto y se animaba a repartir libros de mi autoría, a lo que accedió. Para hacértela corta: hoy está con una pyme que solo distribuye libros, no solo míos sino que de varias pequeñas editoriales y de otros autores (@rapidobook si desean conocerla en Instagram). Como puedes ver, siempre hay que abrirse a todo lo que está en el medio, activarlo y listo, una nueva alternativa se da.

En estas ferias de libros, o en el mundo de las letras en general, ¿a quién recomiendas hoy en día que a tí te haya provocado con su escritura?

Tengo varios autores, jóvenes y no tanto que están en esa etapa de incursión en las letras y ya se nota que si se dedican en serio lograrán salir del cascarón; por ejemplo, un novelista de Bogotá: Julián Silva, tiene dos novelas y una serie de artículos y relatos, es muy prodigioso en su forma de moverse por las letras. Luego pienso en Norma Domancich, escritora de la ciudad de la Plata, Argentina , con varias obras muy interesantes, que también anda por el mundo de la autoedición, se las recomiendo especialmente vale la pena conocerla. En México descubrí a un poeta: José de la Serna; en verdad es un tipazo que sabe adentrarse en la poesía social, romántica, propia de su pluma, de lo bueno que conozco por México. Luego a Claudia Salazar, peruana radicada en Nueva York, una muy buena novelista que sabe llevarte a diferentes situaciones y te adentra en sus historias en forma envolvente; ganadora del Premio Las Américas 2014 por su primera novela La sangre de la Aurora. Otro grande de las letras y que no puedo dejar de mencionar es mi buen amigo y poeta peruano Marco Martos, premio nacional de poesía del Perú. Si no lo han leído les invito a conocer su obra. Al final, hay muchos buenos exponentes de la escritura, en Chile destaco siempre a la señora Eliana Segura Vega, poetisa de Cauquenes; de lo mejor que he leído y conocido en el Chile actual, y de Bariloche, Argentina, un creciente cuentista Luis Seroni (escritor y ex combatiente de la Guerra de las Malvinas), con tres libros publicados es, sin duda, uno de esos que está creando desde su experiencia letras con sentido. Bueno, se me quedan varios en el tintero que sin duda son buenos, no porque lo señalé yo, sino porque son apuestas propias desde sus letras.

¿Y qué tal va la competencia por decir de alguna manera con los escritores “editorializados”?

¿Sabes? En lo personal no siento que debo competir con nadie, no es mi tema; lo mío es escribir, darme a conocer y traspasar fronteras para que las letras sean más que quien las escribe. Eso es lo que quedará al final de mi ruta literaria. No veo necesidad de competir con nadie, aunque uno sabe que hay sombras en el camino, como todo oficio; hay envidias, te ven como amenaza y esos que en algún momento te desecharon porque sentían que eras un NN de las letras te comienzan a buscar, pero claramente no estás ya en ser parte de su búsqueda. Llegaron tarde.

Por eso mismo no me ubicaría en competir con nadie, no me gustan los concursos literarios, que son legítimos y claramente hay quienes les posibilita una plataforma de darse a conocer, pero poner un texto a competir está fuera de lo mio, es como decir ‘quién la tiene más grande…’

Oye, Capitán Cianuro, por favor…

Me refiero a la trayectoria… no seas mal pensado.

Ah. Ya entiendo. Entonces, ¿cómo ha sido tu relación con el mundo de los escritores nacionales actualmente?

Siempre trato de que sea buena; como te decía anteriormente hay quienes se sienten más que los muchos y esos ‘muchos’ sabemos que son igual que todos.

¿Dónde lo notas?

Cuando he salido a ferias internacionales; en Chile, por medio de las diversas organizaciones gremiales de libros, hacen participar a escritores de sus gremios, y cuando pisan esos eventos uno ve que… ¡no tienen o escasean de público!, que pocos les conocen y ahí cae un poco el ego desarrollado acá adentro, ya que cuando te sientes el hoyo del queque y entras en otros escenarios verás que no eres más que un escritor más.

Mira, te pongo un ejemplo: a Jorge Edwards le conocen mucho en Perú, llena un salón para 800 personas y más, un acierto tenerlo entre los invitados literarios de una FIL de Lima (hablo de años atrás). Luego, el mismo Jorge Edwards se presentó en la FIL de Buenos Aires y, la verdad, tuvimos que irle a acompañar a la sala: nadie le conocía y no superamos, entre las galletas incluso, las 10 personas.

El caminar en paralelo en diferentes zonas geográficas más allá de tu país es muy bueno. Cuando me preguntan: ‘¿cómo te va con tus libros?’, respondo que bien, porque me muevo bien en México, Perú, Argentina, por mencionar otros escenarios y… ¿Sabes? En Chile cuesta mucho que te inviten, porque si es una feria regional quieren figuras que les da plataforma el mainstream, los emergentes o que no les traerán público son poco llamados; ahora, lo podría entender si las ventas se reflejaran en aquello, pero como somos una sociedad donde el libro se consume poco, el tema de llevar a una figura literaria no es relevante a la hora de cerrar cajas. Hay que entender que la promoción a la lectura es paupérrima, la gente no se engancha en la lectura, pero hay todo tipo de factores que influyen, desde las políticas educacionales, maya curricular, hasta mantener el absurdo IVA del libro.

Te iba a preguntar acerca del IVA al libro. ¿Cuál es tu reflexión ante eso?

Vengo desde el año 90 conociendo lo que es el IVA del libro — o de no suprimirlo— y en cada reforma tributaria eso no se toca; claramente los gremios no han sabido tampoco patear la mesa: solo son grupos de amiguis que arman sus ferias y de ahí no salen. Son muy básicos y, la verdad, que cuando además están todos peleados no hay ninguna posibilidad de generar un frente común para afrontar este tema con seriedad y sin temor a que se les quite el patrocinio a la hora de generar sus ferias de libros.

La supresión del IVA tampoco será eficiente si no se parte de la base de una buena promoción a la lectura; aunque tengámoslo claro: quien lee crece, aprende, deja de creer en lo establecido, se cuestiona todo, se hace un ser despierto y eso a nadie de los que amasan poder les conviene… mejor que vean TV y se mantengan en la línea de crear idiotas desde la pantalla.

¿Crees tú que hay preferencias dentro de los organizadores de ferias o encuentros literarios con algunas editoriales?

La mayor de las veces es así: yo invito a los míos primero a la fiesta, luego a los buenos o los mejores. Oye, a Roberto Bolaño, que muchos te pueden decir ‘pero como no lo has leído…’, se hace popular y material de lectura después de muerto; se tuvo que ir de Chile, así como a Gabriela Mistral en su momento le pasó lo mismo. ¡Cuántos años después del Premio Nobel le dan el Premio Nacional de Literatura! Te menciono esto porque claramente acá ninguna de las organizaciones tiene mucha claridad de para qué están y seguirán avanzando no del todo bien, hasta que se propongan lineamientos a nivel de país y no de provincianos. Imagínate: Chile tenía una feria internacional de libros dentro de las mejores de la región. ¿Y qué hicieron? Se pelearon todos, la feria se debilitó y hoy no es más que una muestra muy extraña que no se logra sostener. ¿Qué pasó ahí? Egos, peleas de infantes… no quiero entrar a analizar mucho, pero sí, creo que muchos lo tenemos claro.

Al final, las editoriales pueden hacer bastante, pero su esfuerzo es muy a la chilena: parten como caballo inglés y llegan como el burro de feria.

¿Sientes que hoy las plataformas sociales harán que la historia sea diferente?

Mira, no se si será diferente, pero en estos días se desarrollará la LIBROOK, una feria de libros en 3D que como más arriba te decía, será en Junio desde el 8 al 10. La organización no sólo me extendió una invitación para presentar mi nuevo y último poemario, sino que en su política de ampliar el deseo de que se conozcan otros autores auto editados han abierto esa ventana. No buscan que estén presentes solo los escritores de la cartelera, los del mainstream, sino cualquiera que esté haciendo propuestas nuevas e innovadoras desde su escritura y eso, sin duda, se agradece enormemente.

Hablemos de tu última obra, ¿qué puedes contarle a la gente?

Mi nuevo libro se viene a sumar al número diez de mis publicados, cada una de las ediciones, para mí, tienen una especial dedicación, una historia que contar, un mundo que lo atrapo en cada palabra y las convierto en melodías que se plasman, en este caso, como poemas.

EN TRÁNSITO nace su nombre desde una carpeta que creé para ir acumulando distintos poemas sueltos que eran generados desde la espera de un vuelo, en el tránsito de algún aeropuerto, sobre un bus rumbo a algún destino o en la habitación de algún hotel. Siempre mis tiempos de transitar a otras latitudes me detienen y resumo lo que me va pasando, pero esta carpeta también tiene el transitar en medio de una Revuelta Social que marca mi país el 2019 y logro darme cuenta de que desde ese 18 de octubre Chile también transita como yo, pero por un universo incierto con muchos pasajes que nos llevarán a algún destino el cual —hasta hoy— no podemos cerrar, menos cuando se abre otro camino incierto producto de una pandemia global.

El poemario está generado así, en destinos diferentes, con etapas de mi vida que se han quedado incrustadas en la retina y las quise llevar en mi medio de saber comunicarles.

El Capitán Cianuro en su navío, llegando a otro puerto literario…

Me defino como un transportista de letras, que cada cierto tiempo deposito mi carga en un libro, el cual no tiene un espacio físico determinado ya que no se crea dentro de una habitación. En un escritorio definido y a una hora rigurosamente establecida mis escritos y poemas nacen cuando deben nacer y, como lo digo anteriormente, pueden ser en el lobby del hotel, en la cuneta de una avenida, frente al mar, al lado de un amor pasajero o definitivamente a más de diez mil metros sobre el nivel del mar.

Por eso, cuando me detuve en determinar el nombre de este nuevo poemario me dije: ¿para qué cambiarle ese que ya está impreso EN TRANSITO? Y así quedó.

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Esa portada me suena familiar…

La portada es de Payo Sochting, un ilustrador de los mejores que he tenido la posibilidad de conocer y compartir. Su riqueza en la forma de unir la realidad y trasladarla a lo que es una imagen es sorprendente; como dato al margen, Payo —junto a su equipo de trabajo BLA! — realizan el Festival de Intervención Urbana Hecho en Casa. Aluciné con esta imagen que resume el Chile que despertó y solo le solicité si me la regalaba para que fuera parte de la portada de este libro; su gentileza una vez más me emocionó al acceder sin demora: como dicen, es mejor tener amigos que dinero y es verdad, creo que Payo es de esos amigos muy desprendido de todo y capaz de escribir y describir en una ilustración o mural la realidad que le está asomando o viviendo. Él también es un alienígena en tránsito que sabe plasmar —no solo acá en Chile sino en muchas latitudes— sus dibujos y hacer que las murallas sigan hablando lo que otros no pueden y callan.

El Capitán Cianuro nos muestra su mapa de ruta de la rebelión en Chile.

Por cierto, no se me podía escapar la Revista ChileLibre; y es que, a medida que van transcurriendo las columnas y el tiempo, me doy cuenta de las similitudes que hay en varias situaciones de nuestro pensamiento. No dejo de ir al abordaje sobre este punto.

A través de nuestra revista, me he podido enterar mucho más de tu pensamiento sobre la causa mapuche, sobre la rebelión popular de octubre… y tantas otras cosas. ¿Cómo crees que vaya encaminado este movimiento social? ¿Es un todo, o son dos cosas diferentes?

Mira, insistiré en que siempre las muchas acciones terminan en una gran reivindicación; así parten los procesos sociales, las revoluciones… es cosa de leer algo de historia y saber cómo y por qué la gente termina después del hastío generando una molestia colectiva y un estallido de proporciones. Es cosa de ver lo que pasó en su momento en Francia —no hablo de la revolución francesa— sino de la exploción de los Chalecos Amarillos, que no son los fachos locales que hacen como siempre la del loco; antes de eso, no olvidemos la Primavera Árabe a comienzos de la década pasada. El mundo se mueve, Latinoamérica se mueve, porque los que están dentro de la casa redonda se fastidian de ser tratados como alienígenas, patipelados, comeguaguas… y todos los apelativos que surgen de la casta dominante, esa que además está en el poder por circunstancias muy elementales de la democracia tutelada, en donde dos frentes, al más estilo Republicano y Demócrata yanqui, se turnan la cuotita de poder.

Y acá, en Chile. Despertamos finalmente…

Chile despertó… no sé si todos, pero una importante parte de esta sociedad y, aún a pesar del confinamiento, sigue despierta; creo que puede tener algún anestésico local… pero los mismos ineptos que manejan el poder se encargan de mantener viva la rabia, generando toda la odiosidad de un estado de terror en la zona del WallMapu; a nadie que se precie de persona normal le podría parecer normal —valga la redundancia— lo que por décadas se genera en contra de ese pueblo-nación tan propio nuestro, pero tan maltratado por nosotros mismos a la hora de no tener políticas claras, de seguir usurpando sus tierras, dándoles adjetivos calificativos de la peor leche… entonces, hay un Estado-gobierno que no entiende qué es lo que está pasando, se distancia de su pueblo y se crea esa élite política que no sabe ni el valor del precio del Metro. Luego, te mandan —para más joderla— las famosas cajas de ayuda y te restringen la posibilidad de trabajo, te tratan de flojo y se ríen en tu cara con cada medida inepta que nace del Poder Ejecutivo sin ninguna acción bien tomada o pensada con la receta de quién sabe quién y, todo eso, hace que cunda más la molestia.

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Si no estuviese el freno del Covid-19, es muy probable que estuviéramos sin el presimiente que habita La Moneda y el séquito de zarrapastras que lo acompañan. Aunque sabemos que los que hacen de oposición son también oportunistas en gran medida y siempre estarán dispuestos a tirar un salvavidas: lo hicieron el 15 de noviembre de 2019, con su famoso Acuerdo por la Paz —porque así lo denominaron—, le creyeron a Piñera la ‘guerra contra el enemigo poderoso’ llamado Pueblo; hasta en eso hay clara molestia, es como cuando todo está tomando un ritmo y el diablo mete la cola, diría mi abuela.

Si el wingka y el Mapuche logran mirar a este territorio como una gran Nación donde la multicultura se imponga y seamos capaces de dar autonomía a los que deben tenerla, seguro que podremos construir una nuevo Chile; mientras estemos en veredas distintas, en cuadras diferentes y nos miremos como buenos y malos, esto es muy complejo de abordar. Difícil tarea la de las generaciones futuras, pero siempre se puede más; y si no, pregúntenle a Nelson Mandela o Mahatma Gandhi: cuando el bien común se impone por sobre la mezquindad de unos pocos todo se puede lograr.

¿Crees que como país estamos preparados para enfrentar los procesos que se avecinan?

Como país estamos preparados para muchas cosas y también sorpresas; no olvides que somos un país sísmico, o sea siempre estamos en movimiento; sabemos sobreponernos incluso a una dictadura cruel y despiadada que nos marcó una historia de la que no había precedente alguno. El tema está en cómo nos manejamos, seguimos sacando ciegos a mear, mantenemos diputados como la (María José) Hoffman o senadores como el raspa-ollas de (Iván) Moreira. Si esa es nuestra lógica estamos muy lejos de enfrentar un nuevo Chile.

Pero está claro que hay un cambio paradigmático en este 2020: el Covid-19, más allá de lo perjudicial que resultó para la salud de la población, vino a desnudar una serie de mentiras que tenemos asumidas como realidades sociales y anormalidades que habíamos instalado como normales. Por décadas normalizamos que los servicios básicos fuesen privados y que en manos de estos privados funcionaran mejor; error, no por ser privadas las cosas mejoran y lo vimos además en lo que es la salud, las pensiones miserables y el famoso sistema previsional, tantas cosas erróneas que debemos corregir y no seguir permitiendo. Este tiempo de confinamiento es también, de alguna forma, para mirarnos hacia adentro: preguntarnos dónde estamos, cómo nos estamos haciendo cargo de la sociedad que arrastramos hasta antes de la explosión social.

Si logramos sacar provecho de este tiempo de encierro, de esta prisión preventiva —donde también comenzamos a apreciar la libertad—, de seguro que sí estaremos preparados para afrontar el devenir que se aproxima; de lo contrario, estaremos volviendo a esa anormalidad que hasta el 18 de octubre era justamente considerada normal.

Estamos convencidos que la literatura y muchos escritores actualmente no pueden restarse de este proceso. Pero, en tu opinión, ¿cómo crees que pueden ser más funcionales dentro de este nuevo proceso social?

Que escriban más, que sean capaces de abrirse a dibujar la historia que están viviendo y que han sido testigos de vivir; que se dejen de ser políticamente correctos a la hora de decir lo que es pan y vino, adornar la realidad con palabras rimbombantes es retraerse de lo que está pasando. Somos los articuladores de las letras de lo que se está viviendo: así lo fueron muchos quienes escribieron en su momento la historia, y no me refiero a los asesinos que muestran la historia a su antojo y tratan de exculparse de su responsabilidad.

Con nuestras armas de las letras podemos hablarles a muchas generaciones de lo que que pasó y pasa hoy, si no sabemos sacar al menos una frase que refleje esto que nos pasa, creo que no somos escritores, solo somos saboteadores del teclado o de la pluma.

Si tuvieras que escribir la historia de este proceso, ¿lo harías en prosa o en verso?

Me encanta el verso, vibro con la poesía, por lo mismo presento este nuevo libro. Siento que se puede escribir una epopeya lírica sin temor a dejar fuera cada detalle. Soy de los que se imaginan en medio de la batalla escribiendo los pormenores de ésta, de la misma forma relatando desde la poesía una hermosa situación social que no solo sea generada en la violencia o desazón sino en esa forma de vernos como iguales.

En algún momento me costó definirme como poeta; hoy no solo me defino, sino que siento que la rima es lo mío y, claramente, si tuviese que escribir esta historia lo haría en verso… Soy un poeta que no tengo arraigo ni destino, solo navego por este camino hasta donde las letras me dejen avanzar, luego se quedarán ellas en este mundo alentando a otros a tomar mi posta y escribir su propia historia y afán.

A Manuel Capitán Cianuro, como le gusta que le llamen, lo pueden encontrar en sus redes sociales:

En Instagram: @capitancianuroescritor

En su canal de Youtube: Capitancianuro

En Twitter: @capitancianuro

En su fanpage: https://www.facebook.com/MARAMAOPA

Y en Revista ChileLibre cada semana con su columna de opinión

El libro EN TRÁNSITO ya está a la venta en forma directa y con despacho a domicilio.

1 Comentario

  1. Enhorabuena por tu nuevo libro, que tengas mucho éxito. No se si más adelante podrías editarme un pequeño libro con una tirada de cien ejemplares. Cuando llegue a Chile quedamos, un abrazo desde Gorliz, Vizcaya, saludos, Lucy.

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